La consultora suiza Billentis, que una vez al año elabora un Reporte Global de Facturación Electrónica, indica que en 2017, Latinoamérica será la región del mundo que más crecerá en volumen de facturas electrónicas transadas. 

América Latina es la región más avanzada -seguida de Asia-, gracias a las iniciativas que han tomado sus gobiernos, los últimos años, en materia de obligatoriedad y regulación. Para 2017, en Latinoamérica, se espera una tasa de crecimiento de 32% en el uso de la facturación electrónica siendo Brasil, Chile, México y Perú los que están liderando el cambio, y con avances que se dan tanto a nivel privado, como de empresas y gobierno.

Dentro de Latinoamérica, Billentis posiciona a Chile -al igual que en informes anteriores- como líder en la instauración del modelo de facturación electrónica y su desarrollo. En 2014, sin obligatoriedad de por medio, ya había logrado que cerca del 50% de las facturas emitidas fuesen electrónicas y al cierre de 2016, 420 mil empresas ya usan esta tecnología, y más del 90% del total de facturas emitidas son electrónicas. 

A pesar de estos avances en Chile, Mario Fernández, CEO de Gosocket recuerda que falta dar el salto en aprovechar externalidades positivas del uso de la facturación electrónica y que tiene que ver con servicios financieros.

A nivel global. La forma en que ha crecido el servicio de facturación electrónica en el mundo es reveladora: a comienzos del 2000 había apenas 15 prestadores de este servicio en el orbe, mientras que a 2017, los operadores llegan a 1.500, moviendo un mercado de US$3,6 billones.

Este crecimiento responde a tecnologías más maduras y nuevos modelos de negocio que colocan a los sistemas IT en el centro de la gestión. También a exigencias globales y ciudadanas en término de transparencia (Compliance), nuevas regulaciones gubernamentales que buscan combatir la evasión, nuevos paradigmas de colaboración entre distintos ‘stakeholders’ y a la demanda por parte de las empresas de nuevos documentos, procesos y servicios de valor agregado y en donde la facturación electrónica ya no es suficiente (tal como lo realiza, por ejemplo, la empresa Gosocket en su marketplace). 

Sin embargo, en tiempos en que la transformación digital debiera ser un imperativo y no una opción, aun sobre el 90% de las facturas emitidas en el mundo son procesadas manualmente. 
A nivel de empresa, Gosocket sigue destacando como una de las empresas más relevantes del mundo en esta industria, tomando ventaja con su concepto de network que conecta miles de empresas que realizan no solo cientos de millones de transacciones de facturación electrónica en 10 países de Latinoamérica, sino con servicios financieros novedosos y disruptivos. A Gosocket en informes anteriores, se la ha destacado entre las 20 más influyentes, y como “la única compañía capaz de proveer soluciones de facturación electrónica con conocimiento real y expertisia en cada país en los que está presente”. 

“Gosocket está comprometida con la entrega de soluciones y servicios de calidad a sus clientes, y también con el desarrollo mundial de la facturación electrónica, compartiendo sus conocimientos con diferentes entidades y actores de todo el mundo”, dice Mario Fernández, quien ha dado a conocer su experiencia regional en la Cámara Internacional de Comercio, en Ginebra, Suiza, y ante diversos entes regulatorios de países latinoamericanos.