El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, calcula que entre US$500 millones y US$600 millones es el valor de la mercadería que ingresa ilegalmente al país cada año.

Aunque reconoció que hay estudios que concluyen en cifras más altas, subrayó que “el gobierno es el que más ha hecho para luchar contra el contrabando. Hemos sacado leyes, normativas, hemos puesto a las Fuerzas Armadas a trabajar en este tema y creo que hemos tenido relativo éxito, pero hay que seguir profundizando”, acotó.

El funcionario asumió que se trata de un tema que debe ser resuelto por el gobierno y se mostró preocupado “por esa gran cantidad de bienes y servicios que se siguen vendiendo de manera ilícita en nuestro país”.

Sin mencionar cuáles son los productos que ingresan mayoritariamente en este esquema, la autoridad señaló que el impacto en Bolivia es mayor respecto al narcotráfico, que es una variable marginal para la economía nacional.

Entre los sectores golpeados por el contrabando está la pequeña empresa. En días pasados, el presidente de la Confederación Nacional de la Micro y la Pequeña Empresa (Conamype), Víctor Ramírez, dijo que el ingreso de la ropa usada al país se incrementó en la gestión pasada a más de US$160 millones. 

El dirigente también lamentó la falta de control en las fronteras por parte de la Aduana Nacional.