China y Costa Rica firmaron hoy, tras la reunión de sus presidentes Luis Guillermo Solís y Xi Jinping, un acuerdo que comenzará los trabajos hacia una futura zona económica especial en suelo costarricense, que ayude a desarrollar regiones siguiendo modelos que se probaron exitosos en el gigante asiático.

El ministro de Relaciones Exteriores costarricense, Manuel González, y el titular de Comercio de la potencia asiática, Gao Hucheng, firmaron este acuerdo en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, tras un encuentro de algo más de una hora entre las dos delegaciones presidenciales.

El convenio marca el inicio de estudios bilaterales de viabilidad donde se dirimirá, entre otras cosas, el posible futuro emplazamiento de esa zona especial, aunque se espera que la elección se concentre en un área costera del Caribe o el Pacífico, zonas menos desarrolladas que el interior.

Ambos países también firmaron un protocolo con el que se quiere facilitar la exportación de langostinos costarricenses al siempre prometedor mercado asiático, gran consumidor de estos mariscos.

Antes de los acuerdos, Solís fue recibido por Xi en una ceremonia que combinó la regia marcialidad de un pase de revista a tropas de los tres ejércitos chinos con el cálido recibimiento de niños chinos "armados" con banderines de los dos países y ramos de flores.

Instantes después, en las reuniones a puerta cerrada, ambos mandatarios intercambiaron elogios al buen estado de las relaciones bilaterales pese a su relativa juventud (Costa Rica fue aliado diplomático de Taiwán hasta 2007, año en que inició sus lazos oficiales con Pekín tras "romper" con Taipei).

"En estos años nuestros lazos han crecido, y han demostrado sin duda que el tratado de libre comercio (vigente desde 2011) fue fundamental en nuestras relaciones", señaló Solís, quien matizó, no obstante, que los lazos culturales entre ambos países se remontan al siglo XIX, merced a la inmigración asiática a América Latina.

El proyecto de zona económica especial en Costa Rica busca promover mediante atracción de inversiones áreas geográficas menos desarrolladas, y está inspirado en un modelo que China inició en los años 80, cuando creó áreas con sistemas económicos diferentes al nacional (entonces aún muy centralizado) para adaptarse paulatinamente a la economía de mercado.

La zona económica especial más exitosa en China fue Shenzhen, ciudad vecina a Hong Kong que hace 30 años era apenas un pueblo pesquero y hoy en día es el gran centro tecnológico del gigante asiático, donde se ensamblan los "gadgets" consumidos en medio mundo, empezando por los iPhones o iPads de Apple.

De hecho, el presidente costarricense visitará el viernes, día 9, una de esas zonas económicas especiales chinas, el área de desarrollo tecnológico de Tianjin (TEDA), puerto situado a unos 200 kilómetros de la capital china.

En Costa Rica, la inversión y el desarrollo se han concentrado tradicionalmente en San José, sus alrededores y otras ciudades del interior, una situación que Solís se ha propuesto cambiar durante el gobierno que inició en 2014.

"Estamos promoviendo condiciones para la inversión extranjera en áreas diferentes a la gran área metropolitana, y estamos comprometidos a seguir abriéndonos al comercio exterior para crear oportunidades para que más empresas como las suyas puedan llegar en condiciones adecuadas", afirmó Solís hoy en un encuentro con empresarios chinos, previo a su reunión con Xi.

El presidente costarricense no aludió en sus alocuciones públicas de hoy a los dos proyectos bilaterales que prometió impulsar durante este viaje, la refinería de Moín (paralizada desde 2013 por irregularidades en el contrato) y la carretera que una a ese puerto con el de Limón, también pendiente de revisiones técnicas y legales.

Sin embargo, fuentes de la delegación señalaron que los dos proyectos están en la agenda de las conversaciones de este viaje, no sólo entre Solís y su homólogo chino sino también en encuentros a nivel ministerial y empresarial que se producirán a lo largo de esta semana, por lo que podría haber novedades próximamente.

En la jornada de hoy, primera de actividades públicas durante su viaje oficial a China, Solís también recibió el doctorado "honoris causa" en la Universidad Popular de Pekín, donde presidió la inauguración del Centro de Estudios Latinoamericanos de ese campus.