La Habana. Cuba dijo este miércoles que el presidente estadounidense, Barack Obama, no sólo mantuvo sino que intensificó el embargo comercial contra la isla de gobierno comunista, al cual describió como una "pieza de museo de la Guerra Fría".

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo a periodistas que el gobierno de Obama aumentó en el 2009 la aplicación de multas contra las empresas que hacen negocios con Cuba y la persecución a las transacciones financieras de la isla en bancos de terceros países.

"La política de bloqueo en los últimos dos años, es decir bajo el gobierno del presidente Obama, no ha cambiado en lo absoluto. Se puede decir incluso que en algunos aspectos en el último año (...) el bloqueo se ha endurecido, se ha reforzado", dijo.

"El presidente Obama ha quedado en materia de la política hacia Cuba y en particular de la política de bloqueo y subversión, por debajo de las expectativas que se habían creado en la comunidad internacional y en la propia opinión pública norteamericana", añadió.

Rodríguez hizo las declaraciones al presentar en La Habana un informe sobre el impacto del embargo, que según Cuba ha costado US$751.000 millones a su economía desde su aplicación en 1962 para forzar un cambio de gobierno en la isla.

El canciller aseguró que las sanciones comerciales de Estados Unidos eran el mayor obstáculo para el desarrollo económico de Cuba.

El embargo prohíbe a empresas estadounidenses hacer negocios con Cuba y multa a compañías de terceros países que inviertan en propiedad estadounidenses expropiadas luego de la revolución de 1959.

También prohibe a los estadounidenses visitar Cuba, lo que, según los cálculos de Rodríguez, privó en el 2009 a la isla de ingresos por US$1.030 millones.

Estados Unidos sólo permite exportar alimentos a Cuba, pero impone condiciones como el pago al contado y por adelantado que están deprimiendo los negocios.

Aunque el embargo sólo puede ser levantado por el Congreso, Rodríguez consideró que el presidente Obama podría hacer mucho más por flexibilizarlo.

Pieza de museo

Obama prometió "relanzar" las relaciones con Cuba, pero dijo que no levantaría el embargo hasta que las autoridades comunistas de la isla muestren avances en materia de derechos humanos.

El canciller cubano dijo que levantar el embargo, al que Cuba llama bloqueo, era el interés de Estados Unidos.

"Es una pieza de museo de la Guerra Fría (...) Es una política que ha fracasado durante 50 años", enfatizó.

La Asamblea General de Naciones Unidas votará el 26 de octubre una moción de condena al embargo, apoyada desde hace dos décadas por la abrumadora mayoría de las naciones.

Una propuesta similar fue apoyada en el 2009 por 187 países. Sólo Estados Unidos, Israel y Palau votaron por mantener las sanciones.

Obama alivió ligeramente el embargo, autorizando los viajes y envíos de remesas de los exiliados cubanos y las operaciones de empresas de telecomunicaciones. Además restableció el diálogo sobre asuntos migratorios, interrumpido por su antecesor George W. Bush.

Pero las relaciones se enfriaron tras la detención en diciembre del 2009 en La Habana del contratista estadounidense Alan Gross, del que Cuba sospecha de espionaje.

El subsecretario de Estado estadounidense para el hemisferio occidental, Arturo Valenzuela, dijo este martes que la detención de Gross obstaculiza el diálogo entre las dos naciones.

Rodríguez fue interrogado dos veces por periodistas sobre la situación del contratista, pero se limitó a responder que el embargo era un acto unilateral y debía ser levantado de forma incondicional e inmediata.