La Habana. El gobierno cubano eliminará en el 2011 la ración de jabones y detergentes de la canasta básica que vende a precios subsidiados, según informó este miércoles el sitio digital de la Gaceta Oficial, otro paso de las autoridades de la isla para hacer eficiente su sistema socialista.

Una resolución publicada en el sitio www.gacetaoficial.cu indicó que las raciones de jabones, detergentes y pasta dental serán vendidos a partir del mes de enero de 2011 a precios fijados en el propio documento en mercados liberados.

"Teniendo en cuenta las medidas que de forma gradual se vienen aplicando para limitar los subsidios con cargo al Presupuesto del Estado se ha decidido suprimir la venta de los productos de higiene y aseo personal en el mercado normado", explicó la resolución del Ministerio de Comercio Interior.

La medida entrará en vigor a partir del 1 de enero del 2011.

La intención de eliminar la libreta de racionamiento de alimentos está incluida en una hoja de ruta económica que está siendo debatida por los cubanos y deberá quedar aprobada en un congreso del Partido Comunista en abril próximo, con vistas a "actualizar" el sistema económico de la isla.

"Carga irracional e insostenible". La libreta de racionamiento, que surgió en la década de 1960 para hacer frente a la escasez de alimentos derivada de las medidas económicas aplicadas por Estados Unidos a la revolución liderada por el ex presidente Fidel Castro, es considerada hoy como una carga "irracional e insostenible" para el Estado.

Aunque insuficiente, la canasta básica de alimentos garantiza a los cubanos pequeñas cantidades de arroz, frijoles, azúcar y aceite por unos 10 pesos cubanos o apenas 45 centavos de dólar.

Los productos no incluidos en la libreta se venden en tiendas en moneda dura, que es 24 veces más fuerte que el peso cubano en el cual la mayoría cobra sus salarios, y con un sobreprecio del 240%.

La televisión estatal ha mostrado a algunos cubanos opinando que aún no hay condiciones para eliminar el mecanismo de distribución, debido a que los bajos salarios y los altos precios impedirían el acceso de muchos a productos básicos.

Pero la medida es vista como vital para un país que está en medio de una crisis de liquidez severa y ha tenido que importar por años un 80% de los alimentos que reparte a través de la libreta de racionamiento.

Desde que reemplazó en la presidencia a su hermano Fidel en el 2008, Raúl Castro ha dicho que el país no puede gastar más de lo que tiene y ha ido reduciendo las raciones subsidiadas de productos como los frijoles y eliminado otros como las papas o los cigarrillos de la libreta de abastecimiento.

Castro ha entregado tierras en usufructo, ha descentralizado la toma de decisiones en la agricultura y elevado los precios que el Estado paga a los campesinos por sus producciones, a fin de elevar la productividad en el sector y hacer frente a la demanda de alimentos en la isla.