Montevideo. La desaceleración de la economía de Chile ha tendido a disiparse, mientras que el desempeño de la demanda interna podría dar paso a presiones inflacionarias en un escenario de nuevos riesgos, dijo el sábado el presidente del Banco Central de ese país, Rodrigo Vergara.

Durante su participación en varios foros organizados en el marco de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se celebra en Uruguay, Vergara destacó que la actividad doméstica ha tenido un comportamiento mejor al esperado, pese al complejo escenario externo.

Esta semana, el consejo del Banco Central dejó estable la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5% por segundo mes consecutivo, luego de haberla recortado en 25 puntos base a principios de año.

El jefe del organismo autónomo resaltó que los efectos en Chile de la desaceleración de la economía global y turbulencias financieras provenientes de Europa han sido acotados hasta ahora.

"En términos de actividad, las cifras del tercer trimestre (del 2011) mostraron una desaceleración marcada, que continuó al comenzar el cuarto trimestre, pero que en los últimos datos han tendido a disiparse", dijo Vergara.

Bajo el escenario actual indicó que "el comportamiento de la demanda interna, en un contexto de brechas de capacidad escasas, puede dar pie a presiones inflacionarias".

En los últimos meses, las medidas de inflación subyacente convergieron a un 3%, a una velocidad mayor a la prevista, admitió Vergara.

"Sin duda, esta es una situación que seguiremos vigilando cuidadosamente", dijo el presidente del instituto emisor.

En el discurso de apertura del Foro 2012 del Instituto Finanzas Internacionales (IFF, por sus siglas en inglés), Vergara se refirió a los desafíos que el escenario macroeconómico global impone para el manejo de la política monetaria, especialmente para las economías latinoamericanas.

Destacó que hay una renovación en la preocupación por los flujos de capitales hacia el mundo emergente, que ha provocado una apreciación generalizada de sus monedas.

"El manejo de la política monetaria se ha vuelto aún más complejo", dijo Vergara.