Ecuador registró una deuda externa del 25,7% con relación al Producto Interno Bruto (PIB) y la deuda total es de 26,9%. Un promedio que para algunos actores pol{iticos representa un “sobreendeudamiento”. Sin embargo, remitiéndose a los datos factuales está por debajo de los niveles registrados en todos los gobiernos pasados. 

“El costo ponderado de nuestra deuda externa es el 5,87%. El servicio es apenas el 3,2% del PIB; de este monto, los intereses representan el 1,3%, cifras perfectamente manejables. Con una economía estabilizada y en crecimiento, por supuesto que el próximo gobierno podrá reestructurar la deuda”, puntualizó la víspera el presidente Correa.

En la administración del presidente Rodrigo Borja, de la Izquierda Democrática (1988 – 1992), los compromisos externos llegaron al 69,3%, y la deuda total, al 74%, una de los más altas de la historia.  

Con el presidente Sixto Durán Ballén (+), quien gobernó entre 1992 y 1996,  las obligaciones con los acreedores internacionales llegaron al 50,1%, mientras que totalizaba un endeudamiento del 55,9% con relación al PIB nacional.

El breve gobierno de Abdalá Bucaram, del Partido Roldosista Ecuatoriano (1996 – 1997), quien fue destituido por el Congreso aduciendo incapacidad mental,  registró un endeudamiento externo del 44.7%.

Ese promedio se elevó hasta el 70,1% del PIB al término de los 17 meses de gestión (1998-2000) del depuesto presidente Jamil Mahuad (Democracia Popular) quien sumió al país en la peor crisis económica financiera de la historia, con un feriado bancario de por medio y el cambio de moneda.  En el año 2000, antes de su derrocamiento, impuso la dolarización como mecanismo para frenar la inflación que llegó al 91%.     

En ese orden, el gobierno de Gustavo Noboa, sucesor Mahuad, alcanzó una deuda externa del 39,9% frente al PIB nacional.  

Durante la gestión del también defenestrado Lucio Gutiérrez (2002- 2005) y de su sucesor Alfredo Palacio (2005-2007) el compromiso exterior se situó en el 30,2% y 21,8%, respectivamente.

Todos los gobiernos anteriores mantuvieron altos niveles de endeudamiento y, paralelamente adoptaron medidas económicas que, en su mayoría implicaban, subida de los precios de los combustibles, pasajes y servicios básicos.

A cuatro meses de que concluya la gestión del presidente Rafael Correa, este endeudamiento alcanza el 25,7% con relación al Producto Interno Bruto ecuatoriano y, no obstante, ha sido  blanco de cuestionamientos, en medio una difícil situación económica por el impacto de factores externos y desastres naturales que soportó el país en los últimos dos años.