Pese a que en Honduras hay un nuevo gobierno -presidido por Porfirio Lobo Sosa- y la estabilidad política tomó un nuevo rumbo, la economía no ha corrido la misma suerte. Según la Organización Mundial del Comercio (OMC) la fragilidad del sistema financiero  hondureño es un problema grave, a causa de su gran exposición a los choques externos y de su dependencia del comercio internacional.

"A pesar de los resultados positivos de los últimos años, alrededor de un tercio de la población vive todavía por debajo del umbral de pobreza y la economía sigue siendo frágil y expuesta a choques externos", señala el Examen de Políticas Comerciales de Honduras, realizado por la OMC, según consigna El Mundo.

En el informe se recuerda que "la economía hondureña depende en gran medida del comercio internacional", en niveles que superan los de la media regional.

"La relación entre el comercio (exportaciones e importaciones) y el PIB es una de las más elevadas de la región centroamericana, con un promedio anual de 133% durante 2006-2008".

En el informe, el organismo internacaional señala que la balanza comercial del país caribeño, se caracteriza por "su escasa diversificación, tanto en lo relativo a los productos como a los socios comerciales" .

Otro factor relevante, es su gran dependencia de Estados Unidos, dado que es el destino de casi 80% de las exportaciones de la industria de Honduras, así como el origen del 80% de las importaciones.