Ginebra. Un "ajuste de cuentas" de las políticas comerciales chinas injustas es urgente y demasiado grande para ser manejado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), dijo este miércoles el embajador estadounidense Dennis Shea en una reunión del organismo.

Washington escaló en su disputa comercial con Pekín al amenazar con aplicar una tarifa del 10% a bienes chinos por valor de US$200.000 millones. En respuesta, China acusó a Estados Unidos de hostigamiento y dijo que se quejaría ante la OMC.

Pero Shea dijo que la OMC no era el lugar para resolver la disputa.

"Dado el rol muy amplio y creciente de China en el comercio internacional, y el grave daño que causa a los socios comerciales de China su enfoque mercantilista en comercio e inversión, este ajuste de cuentas ya no puede posponerse más", señaló el embajador ante la organización con sede en Ginebra.

El viceministro de Comercio chino, Wang Shouwen, defendió el historial del país asiático en la reunión y reconoció los graves desafíos que enfrenta la OMC, según un funcionario comercial de Ginebra.

"Está claro, además, que la OMC actualmente no ofrece todas las herramientas necesarias para remediar esta situación", dijo Shea en la reunión bienal de la entidad para la revisión de las políticas comerciales chinas.

Bajo el Gobierno del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha exigido que se cambie el sistema de litigios de la OMC para evitar que su país reciba lo que considera un "trato injusto". Y Trump incluso ha amenazado con retirar al país de la OMC.

Para respaldar sus demandas, Trump ha bloqueado los nombramientos a la cámara de apelaciones de la OMC para reemplazar a los jueces a medida que expiran sus términos. A menos que el mandatario estadounidense ceda, el sistema de disputas comerciales no podrá operar a fines del 2019 o antes.

El viceministro de Comercio chino, Wang Shouwen, defendió el historial del país asiático en la reunión y reconoció los graves desafíos que enfrenta la OMC, según un funcionario comercial de Ginebra.

En declaraciones previas a las de Shea, Wang convocó a todos los miembros de la OMC a dejar el hostigamiento, proteccionismo y unilateralismo, y los instó a combatir las amenazas sistémicas que implican los aranceles de Trump al acero, el aluminio y los automóviles, además de sus tarifas directas sólo contra China.

Shea dijo que el rol del Estado chino en la economía había aumentado. Agregó que las firmas internacionales que hacen negocios en China o que compiten con rivales chinos enfrentan más y mayores obstáculos, y que Pekín estaba brindando "subsidios masivos distorsivos para el mercado" y "sesgando el campo de juego (...) de innumerables formas".