Washington. Estados Unidos lanzó este lunes cinco acciones separadas en la Organización Mundial del Comercio, desafiando los aranceles de represalia impuestos por China, la Unión Europea, Canadá, México y Turquía tras los gravámenes impuestos por Washington sobre el acero y el aluminio.

El representante comercial, Robert Lighthizer, afirmó en un comunicado que las tarifas de represalias sobre hasta un valor combinado de US$28.500 millones en exportaciones estadounidenses eran ilegales bajo las normas de la OMC.

"Estos aranceles parecen violar los compromisos de cada miembro de la OMC según el acuerdo de la OMC", dijo Lighthizer.

"Estados Unidos tomará todas las medidas necesarias para proteger nuestros intereses, e instamos a nuestros socios comerciales a trabajar constructivamente con nosotros sobre los problemas creados por enormes y persistentes excesos de capacidad en los sectores del acero y el aluminio", agregó.

La oficina de Lighthizer ha sostenido que los gravámenes sobre el acero y el aluminio son aceptables bajo las normas de la OMC porque fueron impuestos sobre una base de excepción de seguridad nacional.

Lighthizer afirmó el mes pasado que la represalia no tiene bases legales, porque la Unión Europea y otros socios comerciales hacían afirmaciones falsas de que los aranceles al acero y aluminio eran "salvaguardias" ilegales destinadas a proteger a los productores estadounidenses.