Estados Unidos rechazó este viernes una propuesta del gobierno mexicano para romper con el prolongado estancamiento de las negociaciones sobre el comercio mundial, señalando que no logra alcanzar el tipo de apertura de mercados que se necesita para concretar un pacto en la Ronda de Doha.

Los ministros de Comercio se comprometieron la semana pasada a alcanzar un principio de acuerdo para julio y a instruir a sus negociadores en la sede de la Organización Mundial de Comercio en Ginebra a hacer las concesiones necesarias para alcanzar un acuerdo.

La propuesta de México se enfoca en lo que hasta ahora es la principal diferencia en las negociaciones: el llamado de los países ricos a un acuerdo de mayor alcance, frente a la demanda de las economías pobres de alcanzar un pacto que promueva el desarrollo.

"Apreciamos el compromiso activo, pero nuestro análisis de la propuesta de México es que no enfrenta el tema central que se ambiciona", dijo un funcionario de comercio de Estados Unidos a Reuters.

"No hay sustituto para que los miembros de la OMC se sienten ante la mesa y negocien entre sí", sostuvo. "Atajos sólo llevarán a un callejón sin salida".

Estados Unidos y la Unión Europea quieren que los países emergentes abran sus mercados en una magnitud mayor de lo que hasta ahora han ofrecido, mientras que las economías en desarrollo quieren que el mundo rico realice una contribución mayor en pos de un acuerdo.

Dado que ya está claro que los países más pobres del mundo no tendrían que hacer concesiones, las diferencias giran en torno a los países ricos y a los emergentes de rápido crecimiento, como Brasil, China, India, Sudáfrica y Tailandia.

Algunos economistas dicen que un acuerdo de Doha podría inyectar cientos de miles de millones de dólares a la economía mundial. También podría fortalecer la confianza empresarial e impulsar las defensas contra el proteccionismo.

Mientras que nueve años de negociaciones de la Ronda de Doha han provocado bostezos y escepticismo en el pasado, las empresas le están poniendo mayor atención. La firma de abogados King & Spalding transmitió una nota a los clientes el jueves instándolos a revisar cómo podría afectarlos un acuerdo.

La iniciativa mexicana, a la que tuvo acceso Reuters, requeriría que los países ricos hicieran más para abrir sus mercados que las economías en desarrollo.

La propuesta busca abrir un amplio rango de mercados, que va desde la agricultura y los bienes industriales hasta los servicios, permitiendo a los negociadores hacer concesiones.

Por ejemplo, un país podría estar dispuesto a efectuar recortes más profundos de los aranceles industriales si ve que su socio puede hacer concesiones en los impuestos a las importaciones de productos agropecuarios.

"En las áreas de acceso al mercado los avances han sido bastante limitados", dijo el ministro mexicano de Economía, Bruno Ferrari, a ministros de Comercio durante el Foro de Davos a fines de enero, según un participante del encuentro.

"Por lo tanto, la pregunta es si vamos a poder crear atajos hacia una solución simultánea para todas las cuestiones de acceso a los mercados", dijo según una reproducción de sus declaraciones.