Los únicos caminos legales que existen en el país para adquirir divisas son Cadivi o el Sitme (Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera) del Banco Central de Venezuela, y en ambos casos las posibilidades están fuertemente restringidas, aseguró Juan Socías, director general del Grupo Soluciones.

Durante el taller Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme): Una visión práctica, iniciativa desarrollada por Cavedatos, Socías precisó el futuro de los importadores en su charla "Nuevos dólares de uso público".

Explicó durante la exposición que en "números grandes, el total distribuido por Cadivi para todos los conceptos ha sido, y parece que seguirá siendo según declaraciones del ministro Jorge Giordani, algo inferior a los US$30 mil millones para períodos de 12 meses".

Agregó que "el Sitme, por su parte, promete repartir otros US$6.000 millones durante el mismo lapso (un año) sin que haya sido posible determinar, porque el BCV no lo ha dicho, si esta última cifra se refiere a divisas nominales (bonos) o al efectivo resultante de la liquidación de éstos".

Panorama desalentador. Con base en este escenario, el especialista mencionó que hicieron un análisis sobre el futuro de los importadores. El panorama es desalentador, según sus criterios: 53% de los importadores tendrá que cerrar sus negocios. Y éstos son lo que ingresan por las aduanas del Seniat más de cinco compras anuales desde el exterior.

"Son alrededor de 9.000 pequeños y medianos empresarios, que no están registrados o han sido excluidos de Cadivi y por tanto no se les admite en el Sitme. Estos empresarios son pequeños comerciantes, como ferreteros y distribuidores de cerámica, entre otros" .

Sin embargo, estima que a través de la bolsa pública de valores se pueda resolver esta situación, pero todavía no existe esta solución de forma inmediata.

Indicó que otra esperanza es que se cree otra figura para que estos pequeños comerciantes puedan participar en el mercado de dólares.

Futuro comprometido. Socías señaló que el otro 47% de los importadores, "casi la mitad restante numéricamente hablando (8.000 compañías que forman parte de Cadivi, principalmente medianas y grandes empresas), ven su futuro comprometido por diversas situaciones".

Entre éstas, dijo Socías que 35% (2.800 empresas) podría funcionar sin problemas si el monto en divisas que obtienen a través de Cadivi continúa siendo el mismo del promedio de los tres últimos años y si el volumen de dólares que pueden adquirir en el Sitme en un año llega al menos al nivel de US$1 millón en cada caso, lo cual agotaría por definición casi la mitad del máximo disponible del reparto del organismo público en el período.

El 45% (3.600 de esas empresas importadoras con registro Rusad) sólo podrían cubrir tres cuartas partes de su presupuesto habitual de divisas, lo que implica que deberá tomar decisiones en la reducción de su personal y otras actividades para poder seguir en el mercado, comentó.

El 15% (1.200 compañías) no podría alcanzar siquiera la cobertura de la mitad de sus necesidades. En este caso, la reducción del negocio estaría por el orden de 50%.

Mientras que 5% (400 empresas grandes), entre las cuales están las transnacionales más grandes, no podrían cubrir ni la cuarta parte de sus requerimientos en divisas, entre las cuales se encuentran los dividendos de la inversión extranjera, expuso el director general del Grupo Soluciones.

Por otra parte, Socías indicó que las consecuencias operativas y administrativas para las organizaciones por el régimen cambiario Cadivi-Sitme generará "mayores costos de los productos que paga el consumidor, debido a que la falta de personal, falta de tiempo de dedicación y tiempo invertido para conseguir los dólares en Cadivi o el Sitme a la final son costos operativos".

Igualmente, considera que aquellas empresas que cuenten con un buen "músculo financiero van a ser también golpeadas, pues la mayoría son accionistas extranjeros que le exigen a sus filiales venezolanas la remisión de dividendos y en este momento no existe divisas para esto".

A juicio de Juan Socías, director general del Grupo Soluciones, algunas de estas empresas se irán o se dedicarán a "confeccionar productos nacionales; pero lo que se ve es reducción de personal o cierre de la empresa".