China es el mayor consumidor de materias primas del mundo. De carbón, de petróleo, de cobre, de acero y hasta de gas. Es natural. Son 1.329 millones de habitantes los que demandan todos los recursos posibles. Y entre esos proveedores de commodities está Colombia, que le vendió precisamente el año pasado entre petróleo, ferroníquel, carbón y metalúrgica más de US$5.100 millones a ese país. Sin embargo, aunque la cifra es interesante, no es el gran negocio para los asiáticos.

Wu Guoping, el director del Centro de Investigación de las Américas del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales, con sede en Beijing, cuenta que ese mercado “importa el 56% de su consumo, pero va a llegar al 60%. Somos muy dependientes”, y revela que los productos que van desde América Latina “tardan 54 días para llegar, por ejemplo el petróleo o el carbón”, entonces se convierte en una reserva, pero no es determinante para el funcionamiento de la industria local.

-¿Qué oportunidades hay bajo ese panorama frente al principal consumidor de energía del mundo?

-Wu habló con El Espectador en La Jolla, California, en el marco de la XXIII Conferencia de Energía, organizada por el Instituto de las Américas.

-¿Cuál es el interés de las empresas chinas en Colombia?

-Las empresas petroleras de China tienen mucho interés en moverse en el sector energético de Latinoamérica. Por un lado, por la necesidad de commodities, esas materias primas que necesitamos en nuestro país. Por otro lado, porque hace parte de la internacionalización de las propias organizaciones chinas. Pero hace falta mucha información, sólo conocemos a fondo que son productores de café. Hay que cambiar ese concepto y nosotros desde el instituto invitamos a la gente de la embajada de su país para que en dos conferencias nos presentaran todo el sector petrolero de Colombia. Se logró y ya una empresa entró a su mercado con una inversión aún muy pequeña. Es CNPC. Pero yo creo que ese es un mercado interesante para China.

-¿Quiénes son sus principales proveedores?

-Nuestros vecinos de Asia central y Rusia. Luego los países de Medio Oriente. Muy al final los de América Latina, que funcionan como un complemento.

-¿Entonces cuál es el papel real de mercados como el colombiano o el mexicano para ustedes?

-Son mercados para las empresas petroleras chinas que al final llevan un poco del combustible si les conviene por el precio del transporte. Y lo que podría pasar es que esa sería la forma en que las empresas chinas incrementarían su participación en el mercado global petrolero.

-¿Cuántas empresas chinas hay en el sector energético?

-Solamente podemos decir que son tres y todas estatales. Las más importantes son Cinopec y CNPC. El gobierno tiene el objetivo de hacer reformas para que no solo estén esas compañías monopolizando el negocio. Se esperan empresas privadas para que hagan inversiones allí.

-Colombia depende mucho del petróleo. ¿Entonces cuál es el futuro de la relación Colombia-China?

-La relación es buena, y más aún si se tiene en cuenta que hace parte de la Alianza del Pacífico. Su situación económica ha mejorado y puede ser un lugar conveniente para las empresas no sólo petroleras de China. Pero le repito, se necesita más conocimiento. América Latina necesita más inversión en petróleo y por eso es que llegan las empresas chinas.

¿Cuál es el impacto de esa llegada China? La relación triangular entre China, EE.UU. y América Latina. Lo que se busca es una participación creciente en el mercado mundial del petróleo.

-Usted habla de la Alianza del Pacífico. ¿Cómo ven ese bloque económico desde Asia?

-Ofrece una gran oportunidad adicional a los tratados de libre comercio que tiene con Chile y con Perú y una posibilidad con Colombia. Su país debe aprovechar exportar, porque nuestro país como observador sabe que ustedes nos pueden proveer muchos productos agrarios. Ahora, también le tengo que decir que la embajadora de Colombia en China está buscando hacer muchas presentaciones en conferencias sobre esas oportunidades que trae la Alianza del Pacífico.

-¿Cómo es hacer negocios con los chinos?

-Con confianza. Ya una empresa hizo negocios en su país y eso da confianza. Están tratando de entender cómo funciona, por ejemplo, toda la industria y, además, cómo es hacer negocios con la estatal petrolera Ecopetrol.

-¿Se ve China como la primera economía del mundo?

-A mí juicio, dentro de 10 o 20 años las cosas van a seguir igual. Falta mucho tiempo para que China sea la primera economía mundial, porque si hablamos de PIB total, China es la segunda, pero cuando miramos PIB per cápita, China se queda lejos. Aún nos falta mucho tiempo. Estados Unidos sigue teniendo mucha tecnología, ciencia e innovación.

-China ya no crece como antes. ¿Qué está pasando?

-Después de la crisis financiera del 2009, China empieza a cambiar el modelo de crecimiento. Antes era inversión y exportación. Ahora vemos que se está pagando el costo de la contaminación y mano de obra muy barata. China ya no quiere ser la fábrica internacional. China quiere ser centro de innovación. Por eso estamos buscando cambiar nuestro modelo de desarrollo y por eso la caída. China no va a regresar a períodos del 10%, estará entre el 7% y el 7,5%. Lo que quiere China es tener un crecimiento de calidad.