A pesar de que las exportaciones a Estados Unidos no crecieron durante el primer año de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y el país norteamericano, el embajador Michael McKinley aseguró que en estos 12 meses han servido para consolidar las bases de una relación comercial sin precedentes entre ambos países, y confía, como el ministro de Comercio Sergio Díaz-Granados, en que los buenos resultados se den cuanto la economía estadounidense recupere su ritmo.

“El tratado permite mirar a este mercado como algo estable y al largo plazo, además de no tener que negociar si se renuevan aranceles cada rato”, dijo en diálogo con Blu Radio.

El embajador aseguró que las personas del común han visto los beneficios del TLC ya que los bajos precios de algunos productos se apoderan de las tiendas, a pesar del mal año en la economía mundial.

“Por primera vez Colombia tiene asegurado el mercado más importante del mundo. Los importadores y exportadores colombianos ya no están sujetos a los cambios políticos en EE.UU., también se ha fortalecido la confianza entre comerciantes, inversionistas, proveedores y consumidores en los respectivos países”, explicó.

Según Michael McKinley, en este primer año casi 200 nuevos productos y 700 empresas han entrado al mercado, y se han aumentado las exportaciones de productos no convencionales.