La Habana. Con 33 usuarios aprobados y la captación de inversiones por más de US$1.189 millones, la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) en el occidente de Cuba continúa adelante en el objetivo de ser referente regional en la captación de capital extranjero, destacó este martes el sitio digital "Cubadebate".

Según el reporte, la posición privilegiada de esa zona de desarrollo, ubicada a 45 kilómetros al oeste de La Habana, es uno de los factores que atraen a empresarios extranjeros al mega proyecto que tiene una extensión de 465,4 kilómetros cuadrados, subdividido en nueve sectores a desarrollar por etapas.

La primera etapa del proyecto abarcó de 2011 a 2014 e incluyó la primera fase de la Terminal de Contenedores del Mariel (TCM), eslabón fundamental para la entrada y salida de mercancías.

Se ejecutó también una vialidad de acceso para enlazar la autopista La Habana-Pinar del Río con la TCM.

Se construyó además la primera etapa de la Zona de Actividades Logísticas, se finalizó el enlace ferroviario con la capital cubana y se realizaron las primeras acciones de dragado en el puerto.

Se construyó además la primera etapa de la Zona de Actividades Logísticas, se finalizó el enlace ferroviario con la capital cubana y se realizaron las primeras acciones de dragado en el puerto de igual nombre.

Entre los hombres de negocio instalados en la ZEDM, "Cubadebate" cita al empresario belga Benoit Croonenberghs, quien dirige BDC TEC, entidad que fabrica sensores de medición de temperatura, pizarras eléctricas industriales y sistemas de tratamiento de agua.

"Invertimos en Cuba porque creemos que se cumplen varios principios. Uno de ellos es la rentabilidad del negocio, además de que existe un mercado que demanda nuestros servicios", explicó Croonenberghs.

El empresario belga resaltó además la buena recepción de sus productos en los sectores farmacéutico e industrial.

La ZEDM avanza de forma "discreta pero sostenida" en su objetivo de incentivar proyectos integrales que permitan la sustitución de importaciones, el fomento de las exportaciones con productos nacionales de alto valor agregado y la generación de empleos.

En 2017, Cuba atrajo más de US$2.000 millones de capital foráneo, como parte del proceso de "actualización" del modelo económico del país caribeño.