Caracas. El presidente de Fedecámaras (que agrupa a los empresarios de Venezuela), Noel Álvarez, proyecta un mejor panorama en las relaciones entre Venezuela y Colombia una vez que tome posesión el nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

"Creo que hay expectativas positivas para que se llegue a una solución en una mesa de negociación. Aquí los Gobiernos no son los perjudicados, sino los pueblos", indicó el directivo.

Álvarez criticó que funcionarios del Gobierno Nacional aseguren que en el eje fronterizo hay un abastecimiento total de alimentos, cuando la realidad es diferente. "Uno conversa con la gente y sabe que hay preocupación, que hay una escasez puntual, y que se pudiera agravar. Hay desconfianza", indicó.

"No puede ser que los funcionarios estén poniendo más restricciones en la entrega de alimentos en la zona, sólo por el temor al contrabando de extracción", insistió Álvarez.

Agregó que los ciudadanos que viven en la frontera han tenido que hacer largas colas para abastecer sus vehículos con gasolina.

Pérdida de puestos de trabajo. Álvarez estuvo este fin de semana en el estado Táchira, en la juramentación de la nueva directiva de la Asociación de Ganaderos de Táchira (Asogata).

El nuevo presidente de ese gremio, Luis Hernández Guanipa, advirtió que los empresarios de esa zona enfrentan "graves problemas" desde hace un año, cuando comenzó el congelamiento de las relaciones con Colombia. "Se han reducido unos 45.000 puestos de trabajo en la gran ciudad binacional conformada por Cúcuta, Ureña y San Antonio", indicó.

El directivo alertó que la reforma de la Ley de Tierras -aprobada en segunda discusión y publicada en Gaceta Oficial 39.476- pone en peligro la actividad agrícola.

"En los próximos meses veremos más trabas en el sector como consecuencia de la prohibición de la tercerización de las tierras y la reserva del Estado a comercializar nuestros productos", indicó Hernández Guanipa.

Sin embargo, el punto que considera más grave es el "ideológico". Se trata de un mecanismo que se aplicará a las tierras, llamado "uso no conforme".

"Cuando una tierra caiga en uso no conforme, será automáticamente rescatada por el Estado. Es un elemento para intervenir de forma expedita, sin indemnización. Y esto es arrebatarle las tierras a los particulares", dijo.

Señaló que en los últimos años se ha agravado la situación financiera de los productos agropecuarios, debido a la regulación de precios de leche y carne. Esta situación dificulta que los productores cumplan compromisos crediticios que ya han adquirido.

Hernández Guanipa indicó que esta situación ha sido advertida al Ejecutivo Nacional, a quien se ha solicitado un refinanciamiento de las deudas agrícolas.