Con participantes de Chile, Australia, Brunei, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam, se inició
este lunes la V Ronda de negociaciones del Acuerdo Trans Pacífico (Trans Pacific Partnership, TPP) en la capital chilena.

Esta negociación contempla, además, actividades paralelas para el sector privado y la sociedad civil, como el seminario sobre temas laborales que se realizará este miércoles 16 de febrero y contará con la participación del subsecretario de Trabajo de Chile, Bruno Baranda, y representantes de la Central Unitaria de Trabajadores, entre otros.

“Este acuerdo se trata del proceso de integración económica y comercial más ambicioso en la historia de la región del Asia Pacífico, pues involucra a nueve dinámicas economías y sería el primer acuerdo que uniría las riveras occidental y oriental del Pacífico”, afirmó el rirector general de relaciones económicas internacionales (Direcon), Jorge Bunster.

Bunster, agregó que la decisión de estos 9 países de participar en el TPP no fue casual, ya que la convivencia entre estas naciones desarrolladas y en desarrollo está unida por la certeza de que la apertura comercial es un camino que vigoriza el crecimiento económico y comercial e impulsa la generación de empleo, así como permite profundizar las confianzas entre los Estados.

La negociación para el Acuerdo Trans Pacífico surge de la idea establecida en el Acuerdo P4 de ser abierto a la incorporación de otros miembros de la región de Asia Pacífico, particularmente porque el Acuerdo P4 está estructurado sobre la base de cuatro economías miembros del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC): Brunei Darussalam, Chile, Nueva Zelandia y Singapur.

Chile que oficia de sede, tiene acuerdos de libre comercio con todos los países del TPP, excepto Vietnam, con quien aún se está negociando, acuerdos que contienen importantes compromisos de acceso a mercados, disciplinas que regulan dicho comercio y flexibilidades que Chile obtuvo de estas negociaciones. Por ello, Bunster aseguró que la posición de Chile en el TPP ha sido que el punto de partida deben ser esos acuerdos bilaterales y que esta iniciativa plurilateral debe construirse a partir de ellos.

El TPP pretende interconectar los acuerdos existentes, de manera de crear una Zona de Libre Comercio, lo que generaría oportunidades que hoy no existen, ya que este mercado representa a más de 470 millones de habitantes y un PIB de US$16.000.