Argentina autorizó la noche del jueves la liberación de un nuevo cupo para exportar un millón de toneladas de trigo, correspondiente a la campaña 2014/2015, a partir del 1 de enero próximo, en medio de reclamos en ese sentido de productores.

La decisión fue reportada por el Ministerio de Economía, que subrayó que "se revisó la evolución comercial y de la producción del trigo, estableciéndose un esquema de liberación gradual de los saldos exportables".

"Además de asegurar que todo excedente por sobre las necesidades del consumo interno sea destinado a la exportación, el objetivo alcanzado en los encuentros de trabajo (entre Economía y el Ministerio de Agricultura) consistió en establecer un marco de certidumbre y previsibilidad al sector", planteó el Palacio de Hacienda.

Este nuevo cupo autorizado el jueves se suma al millón y medio de toneladas autorizado en el mes de noviembre.

"El remanente exportable se irá liberando a medida que se verifiquen los datos de la cosecha, se cumplan efectivamente los embarques de los cupos habilitados y la tendencia de los precios internos de trigo y harina sean consistentes con los objetivos de la política económica", señaló la cartera a cargo de Axel Kicillof.

El anuncio ocurrió luego de reclamos de productores para que la administración de la presidenta Cristina Fernández autorizara exportaciones del sector.

"El cierre de las exportaciones genera graves perjuicios a la economía del país. Produce impacto negativo sobre el PIB, el empleo y el desarrollo", alertaron horas antes productores agrupados en los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

"La reducción del área sembrada y de la producción de trigo en la Argentina provoca una caída del valor agregado por la cadena comercial de US$2.544 millones, al pasar de 5.500 millones en el ciclo 2007/8 a 2.956 millones en 2013/14. En la campaña 2007/8, el cereal representaba el 2,46% del PIB y en 2013/14 cayó a 1,87%", puntualizó la entidad.

Según CREA, "el comportamiento descripto es consecuencia de pasar de 7,1 millones de hectáreas implantadas en la campaña 2001/2 a 3,7 millones en 2013/14. En ese mismo periodo, la producción se redujo de alrededor de 15 millones de toneladas a 9,2 millones en el ciclo 2013/14".

Para los productores trigueros, la reducción en el área implantada "no es casual. Surge como consecuencia de la incertidumbre para la comercialización y de la pérdida de precio acaecida en los últimos años".

Según datos oficiales, las exportaciones de la campaña 2013/14 fueron de 1,9 millones de toneladas como saldo autorizado, menos de que los 9,4 millones del ciclo 2007/8 y de los 9,3 millones de la campaña 2006/7.

Para el consorcio, "estas limitaciones en la operatoria provocan descuentos en el precio que reciben los productores, que alcanzan los US$70 por tonelada en la actualidad, si se compara el valor recibido y la paridad teórica con el precio internacional. En casos extremos, directamente el trigo no se puede vender por ausencia de compradores en la región".

"Como resultado de las condiciones en que trabaja el mercado, hoy el trigo argentino es el más barato del mundo (cotiza a US$125 por tonelada contra US$285 del FOB Golfo). Con los valores actuales, genera quebrantos para los productores que obtienen rindes promedio", lamentó el CREA.

Enfatizó que "casi todos los agentes económicos vinculados a la cadena de valor del trigo pierden, además de los productores, como los vendedores de semillas y fertilizantes, los contratistas de siembra y cosecha, los transportistas y los consumidores, que no se benefician con una disminución del precio del pan ni de los farináceos".

Como paradoja en uno de los principales actores del mercado mundial del trigo, el sistema productivo argentino se ha visto resentido por la pérdida de área sembrada.

En la campaña 2000/01, el trigo ocupaba el 28% de la superficie agrícola y la soja el 45%; en 2013/14 el cereal cayó al 12% y la soja subió al 65%.

"Ese cambio no favorece la sostenibilidad de los planteos agrícolas", advirtió el CREA, que estimó que durante el año que termina "el trigo dejará de ser el cultivo que da el oxígeno financiero necesario para pagar sueldos, aguinaldos y otras erogaciones de fin de año".

En el marco de los anuncios oficiales y los reclamos sectoriales, la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario, principal polo agroexportador de Argentina, sostuvo su estimación de producción de trigo 2014/15 en 12 millones de toneladas.