La presidencia pro témpore de Uruguay promete dar un nuevo rumbo a un "fatigado" Mercado Común del Sur (Mercosur) para devolverle su objetivo primario de ser un promotor del comercio dentro y fuera de ese espacio.

Así lo anunció el presidente uruguayo Tabaré Vázquez, quien asumió la conducción del espacio conformado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela en la 49 Cumbre de Jefes de Estado en Asunción.

Para Vázquez, "las manifestaciones de esta fatiga son evidentes", por lo que deben tomarse medidas para superar el letargo.

Este planteo se concreta en una etapa de desaceleración y, en algunos casos, recesión de las economías regionales.

Nuevo escenario. Los socios pequeños del bloque, Paraguay y Uruguay, han insistido desde hace años en la necesidad de eliminar las barreras al comercio intrazona y en permitir que cada país pueda suscribir acuerdos comerciales extrabloque.

Pero ahora tienen un aliado: el modelo proteccionista de Argentina cuidado con recelo por la anterior presidenta Cristina Fenández dio paso a la apertura comercial que propugna el flamante mandatario, Mauricio Macri.

Además, los otros socios, Brasil y Venezuela, pasan por momentos difíciles a nivel económico y con presidentes como Dilma Rousseff y Nicolás Maduro que afrontan fuertes tormentas políticas.

Ante sus colegas mercosurianos, Vázquez prometió trabajar "pertinazmente" en conjunto y planteando "objetivos razonables".

"Vamos a trabajar sobre los aspectos comerciales y económicos que son la razón de ser del Mercosur", remarcó.

Recordó que entre 2013 y 2015 sólo el 11 por ciento de las normas aprobadas en el bloque refirieron al área económica y comercial.

"Tan bajo porcentaje está indicando algo", advirtió el mandatario, aunque aclaró que no desatenderá otras áreas "que hacen a la integración".

Anunció que trabajará "en la agenda externa donde hay insuficiencias" y ejemplificó que solo el 15 por ciento de las resoluciones adoptadas los últimos dos años refieren a la vinculación del Mercosur con otros sistemas de integración y a su inserción internacional.

En ese sentido, manifestó su disposición a "intercambiar a la brevedad la lista de ofertas con la Unión Europea (UE) e iniciar las negociaciones" con miras a concretar un acuerdo comercial entre ambos bloques.

Como ejemplo de otras áreas donde explorar nuevas posibilidades de intercambio, el gobernante nombró a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia, México).

Apertura comercial. En el marco de la presidencia pro témpore, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa promoverá una actualización de la resolución que impide a los miembros del Mercosur suscribir acuerdos comerciales extrabloque.

A su juicio, "si logramos convencer de que se precisan ciertos acuerdos con países, según las necesidades de cada país, y somos capaces de comprender las dificultades que tiene el resto, podemos flexibilizar esa norma".

La resolución 32, que data del año 2000, "no fue internalizada por ningún país", recordó.

"A veces se habla de la resolución 32 y lo primero que piensan los demás es 'estos quieren irse' y nosotros no queremos salir del Mercosur, lo que queremos es dinamizarlo y marchar todos juntos a la misma velocidad", puntualizó Nin.

El experto en comercio internacional de la consultora PWC, Marcos Soto, dijo al diario El País que el nuevo rumbo planteado en el Mercosur no se da "por ideología" sino "por necesidad porque los gobiernos de la región están urgidos por mejorar el nivel de vida de la población".

Las primeras señales del nuevo gobierno argentino como la eliminación de trabas a la importación y el hecho de que el acuerdo con la UE tenga un consenso interno en Brasil, deberían facilitar un acuerdo con el bloque europeo, considera Soto.

En tanto, Marcel Vaillant, profesor de Comercio Internacional de la Facultad de Ciencias Sociales (Universidad de la República) entiende que el cambio de orientación en en Argentina es positivo porque "Uruguay no queda tan aislado en su discurso".

Desde su punto de vista, "hay que salir de la inercia" porque "todos los países de agricultura templada como Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, tienen ventajas arancelarias con respecto a Uruguay".

Vázquez había aclarado que "al Mercosur lo criticamos de frente" ratificando su compromiso con el bloque.

Al culminar el primer semestre del 2016 se verá si Uruguay cumple sus objetivos en el bloque.