Washington. Estados Unidos ve una "ventana de oportunidad" para abordar con Colombia las preocupaciones sobre la violencia antisindical que han obstaculizado la aprobación de un tratado bilateral de libre comercio, dijeron este jueves funcionarios estadounidenses.

"Creemos que el gobierno colombiano quiere identificar soluciones para estos problemas y que ahora tenemos una ventana de oportunidad para trabajar conjuntamente con el fin de abordarlos para asegurar mejoras importantes", dijo la subrepresentante de Comercio estadounidense, Miriam Sapiro.

"El gobierno de Obama comparte la sensación de urgencia que hemos oído de muchos miembros del Congreso para avanzar en el TLC con Colombia", agregó en un discurso preparado para la subcomisión de comercio de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes.

Los republicanos han estado presionando a la Casa Blanca para que envíe al Congreso los tratados comerciales con Colombia y Panamá para someterlos a votación, junto con el convenio más amplio de Corea del Sur, que el gobierno de Obama planea enviar próximamente para su discusión en el Congreso.

En semanas recientes, funcionarios del gobierno han dicho que están comprometidos a lograr la aprobación de los tres tratados comerciales, pero han frustrado las expectativas de los republicanos, e incluso de algunos demócratas, al no definir un claro cronograma para el avance de los pactos.

Los republicanos de la Cámara de Representantes han dicho que quieren considerar los tres tratados antes del primero de julio.

"La administración arrastra los pies con estos tratados, un tratamiento injusto con dos (países) amigos y socios comerciales", dijo el representante Kevin Brady, presidente de la subcomisión comercial, en un comunicado.

El legislador instó al gobierno a identificar específicamente las próximas medidas que quiere que adopten Colombia y Panamá, "un plan de acción para alcanzar esa meta y un cronograma para completarla prontamente".

La federación laboral estadounidense AFL-CIO, de 12,2 millones de miembros, se opone firmemente al tratado con Colombia, señalando que el país sudamericano no ha hecho lo suficiente para poner fin a los asesinatos de sindicalistas y para llevar a la justicia a los responsables de los crímenes.

Quienes apoyan el convenio, sostienen que Colombia ha logrado avances importantes en el tema laboral y en otras áreas, para mejorar la seguridad de los colombianos y la economía del país.