Buenos Aires. El consumo privado se duplicó en los últimos diez años, lo que significó a su vez un crecimiento de más de 100% en volumen de las ventas de los comercios, tanto mayoristas como minoristas, según señala el informe del Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (GEENaP).

En cantidades, las ventas treparon por encima de la inflación medida por las provincias, que es la que usualmente toman las consultoras para elaborar sus indicadores de precios.

Mientras la inflación acumulada, de acuerdo al promedio ponderado de los índices de los institutos provinciales, fue de 346,7% en la última década, las ventas crecieron durante el mismo lapso entre 472% y 1.565%, superando ampliamente la variación de precios, dando cuenta que el consumo nunca se retrajo.

El estudio anota que se observa un claro crecimiento en las compras de los sectores de menores recursos tanto de bienes de primera necesidad, como también en bienes durables como electrodomésticos, artículos tecnológicos e -incluso- automóviles.

El análisis le permite señalar a la actual administración argentina que la política económica instaurada en 2003 se acompaña de un incremento en el poder adquisitivo de los sectores populares, "con un importante impacto en los indicadores de consumo", según el informe.

El estudio anota que se observa un claro crecimiento en las compras de los sectores de menores recursos tanto de bienes de primera necesidad, como también en bienes durables como electrodomésticos, artículos tecnológicos e -incluso- automóviles.

"Tal situación derivó en un importante incentivo para las pequeñas y medianas empresas que encontraron un ingente mercado para desarrollarse y créditos a tasa subsidiada para poder incrementar su dimensión de negocios y abastecer a esta creciente demanda", sostiene el GEENaP.

Del análisis, elaborado en base a datos del Ministerio de Economía y las cámaras que agrupan a los sectores productores de bienes para el mercado interno, se destaca que "en la década creció la participación del consumo privado de 66,2% a 69,6% por ciento del total del producto bruto nacional, lo cual implicó un aumento de casi US$600 millones.