"La irrupción de China" será uno de los de los paneles que formarán parte del Foro Multilatinas 2014, organizado por AméricaEconomía y a realizarse este 21 y 22 de octubre, en Ciudad de México.

Simón Levy, abogado mexicano con vasta experiencia en materias legales y económicas de China, será uno de los expositores del Foro, y adelanta a AméricaEconomía.com parte del debate que encabezará en la cita empresarial.

Levy advierte que América Latina debe entender que la China actual no va ser la misma de los últimos 15 años saliendo de compras, sobretodo en materia de commodities.

-Existe preocupación en América Latina por el menor crecimiento de China, ¿qué aconsejaría hacer a los actores de la región?

-El menor crecimiento de China responde a una estrategia establecida en el plan quinquenal por las autoridades chinas, el que busca balancear el crecimiento interno con sus inversiones en el exterior; esa ya es una política pública ya establecida.

En ese marco, hay países de la región como Chile, Brasil, Argentina y Venezuela, cuya relación comercial con China es una relación embrionaria, en el sentido técnico de una relación comercial bilateral. Veo una relación enfocada en servir a China como proveedores de commodities. Y comercialmente hablando, hay una gran diferencia cuando China te observa como un socio comercial, a cuando te observa como un proveedor.

-¿Hay diferencias en la relación de México con China, respecto a la existente entre América Latina y el país asiático?

-Debe considerarse que la mayor parte de lo que quiere China en América Latina son materias primas, pero observo algo muy distinto con México. La relación de China y nuestro país está orientada más a un área productiva, lo que se debiera acentuar a partir de las reformas impulsadas por la actual administración gubernamental, y en ese marco, destaco al sector energético, minero y logístico.

El comercio de China con América Latina es diferente a lo que México está haciendo con China. México ofrece inversiones en infraestructura, logística y telecomunicaciones que creo que van a conducir a observar en la región a una China menos interesada en los commodities. China tiene un fuerte interés geopolítico en Norteamérica y México es una buena puerta de entrada.

-En ese sentido, actualmente 50 de las empresas chinas más grandes en su país ya cuentan con oficinas de representación en México, fundamentalmente en la capital. ¿Piensa que esa llegada de capitales es una amenaza para EE.UU.?

-Eso es algo que EE.UU. tendría que responder, lo importante es que la relación de México con China va muy bien y así lo demuestran una serie de acontecimientos, como los encuentros bilaterales de alto nivel que se han venido desarrollando en el último tiempo y, que por cierto, continuarán.

-¿Qué elementos aconsejaría incorporar en la región latinoamericana en su actual relación con China?

-China comenzó siendo el taller del mundo en manufacturas básicas, se convirtió en la gran fábrica de bienes y ahora está siendo un gran exportador de capitales. Mi recomendación, en esta nueva visión que se debe tener de China, es que cada gobierno debe armar un portafolio de inversiones a efectos de tener una relación menos comercial y más de inversiones, y así usar ese factor como un paliativo para contrarrestar el déficit en las balanzas comerciales de los países de la región.

-Usted es especialista en derecho, economía y políticas públicas chinas. Sin ir más lejos, fue el primer abogado mexicano en obtener un permiso de trabajo para ejercer como abogado en ese país. ¿Qué lo motivo a internarse tanto en China?

-Bueno, desde los 16 ó 17 años tenía muy claro que China sería el país del siglo XXI, con un sistema económico bajo un modelo mixto que generará una serie de elementos para derivar en la economía de mercado. Paralelamente, participé en modelos de Naciones Unidas organizados para cursos preparatorias y me tocó en dos ocasiones representar a China. Luego, vinieron una serie de circunstancias que me llevaron a estar muy cerca de ese país.