Estados Unidos debería lograr acuerdos en las áreas de comercio e inversión con Cuba mientras los dos países se esfuerzan por la normalización de las relaciones bilaterales, dijo Gary Clyde Hufbauer, importante experto norteamericano de comercio.

"Pienso que el objetivo estratégico de EE.UU. debe consistir en lograr acuerdos en las áreas de comercio e inversión con Cuba", destacó Hufbauer en un panel de discusión sobre las próximas medidas a seguir respecto a las relaciones económicas cubano-estadounidenses.

"Sanciones muy fuertes y prolongadas no pueden garantizar cambios políticos... Sin embargo, con incentivos cuidadosamente concebidos es posible que empujemos a Cuba, poco a poco... paso a paso hacia una economía de mercado", subrayó Hufbauer, al enumerar las principales lecciones que se deben aprender del embargo económico y financiero impuesto por Washington a La Habana durante más de medio siglo.

Mientras Cuba no está "preparada" para un acuerdo de libre comercio, es recomendable que EE.UU. mantenga un acuerdo de comercio bilateral y un tratado de inversión bilateral con Cuba, puntualizó Hufbauer, coautor de un libro sobre la normalización de los lazos económicos entre los dos países.

El gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, decidió este mes aliviar las restricciones contra Cuba respecto a viajes, comercio y transacciones financieras, siguiendo el anuncio de compromiso realizado en diciembre por los dos gobiernos de restablecer las relaciones diplomáticas.

A juicio de los expertos, la restauración de las relaciones diplomáticas EE.UU.-Cuba, de lograrse, brindará grandes oportunidades de negocio. Sin embargo, Washington y La Habana tardarán mucho en mejorar sus vínculos económicos hasta algo cercano a la normalidad.

Por un lado, es improbable que el Congreso de EEUU levante pronto el embargo económico y financiero contra Cuba, teniendo en cuenta que muchos congresistas republicanos aún se oponen a cualquier cambio en la actual política. Por otro lado, la mayor isla de las Antillas todavía no está preparada para abrir su mercado al exterior.

"Predecimos que los vientos de cambio pueden soplar lentamente", dijo Barbara Kotschwar, colega de Hufbauer y coautora del libro.

"Más compañías estadounidenses pueden ahora vender a Cuba, pero la prohibición sobre la financiación se mantiene", indicó Kotschwar, quien agregó que los funcionarios estadounidenses deben iniciar las negociaciones económicas con la isla caribeña.

Las compañías norteamericanas están ansiosas por hacer negocios en Cuba. MasterCard se convirtió la semana pasada en la primera empresa importante de tarjeta de crédito de EEUU que anunció que comenzaría a realizar transacciones con tarjetas estadounidenses en Cuba.

Analistas señalaron que es muy difícil predecir cómo serán las futuras relaciones económicas entre los dos países, ya que la normalización de los vínculos EEUU-Cuba se encontrará con una buena cantidad de obstáculos. Pero levantar el embargo económico y financiero será de una gran importancia económica para ambos países.

Economistas del Instituto Peterson para la Economía Internacional estimaron que, de levantarse el embargo, las exportaciones de productos estadounidenses a Cuba podrían alcanzar los 4.300 millones de dólares anualmente, y las exportaciones cubanas a EEUU los 5.800 millones de dólares.

El stock de las inversiones directas de todos los países extranjeros en Cuba podría alcanzar los US$17.000 millones, muy superior a la cifra actual que se coloca por debajo de los US$1.000 millones, agregaron.