Las exportaciones de China, segunda economía mundial, crecieron 15,3% interanual en septiembre hasta llegar a los US$213.700 millones, su mayor subida en 19 meses, informó este lunes la Administración General de Aduanas.

El aumento de las ventas al exterior registrado en septiembre es muy superior al de agosto (9,4%), y casi igual al de julio (15,4%), cuando las exportaciones contabilizaron su mayor incremento en más de un año.

Las importaciones crecieron 7% hasta acumular US$182.700 millones el mes pasado, después de dos meses consecutivos de caídas.

Según el organismo oficial chino, las importaciones también registraron un récord el pasado mes, con su mayor subida desde diciembre de 2013.

Así, el superávit comercial de septiembre fue más del doble que en el mismo mes del año pasado al situarse en los US$31.000 millones, ante los US$49.800 millones registrados en agosto.

El volumen total de comercio exterior creció 11,3% interanual hasta los US$396.400 millones en septiembre.

En el periodo de enero a septiembre, el comercio exterior de China avanzó 3,3% interanual hasta alcanzar los US$3,16 billones, con un aumento de las exportaciones del 5,1% hasta los 1,7 billones y del 1,3% de las importaciones hasta los US$1,46 billones.

En los tres primeros trimestres del año, el superávit comercial se expandió el 37,8 con respecto al mismo período del año anterior y se situó en US$231.600 millones.

Las exportaciones siguen siendo una base fundamental de la economía china, si bien las autoridades buscan ahora redirigir su modelo para reducir esta dependencia del exterior e incentivar el consumo interno.

La economía china ha vivido un año de sobresaltos, con exportaciones inestables y una desaceleración de la demanda interna, lo que ha motivado dudas de que la segunda economía mundial alcance su meta de crecimiento este año, fijada en el 7,5%.

El PIB chino aumentó 7,4% interanual los primeros seis meses de 2014, ligeramente por debajo del objetivo anual de crecimiento, una cifra que los analistas entonces interpretaron como señal de frenazo de su economía, mientras el Gobierno defiende que es muestra de que apuesta por un proyecto de desarrollo duradero en el largo plazo.