Lima, Andina. La Asociación de Exportadores (ADEX) proyectó este domingo que las exportaciones peruanas crecerían a una tasa promedio anual de 16,2% en los próximos años, con lo que los envíos pasarían de US$35.354 millones el 2010 a US$87.104 millones el 2016.

El presidente interino de ADEX, José Luis Silva, manifestó que del total proyectado para el 2016, US$59.237 millones corresponderían al sector tradicional y los otros US$27.867 millones a los envíos no tradicionales.

Respecto a las importaciones dijo que estas se incrementarían en un tasa promedio anual de 18,6% en comparación con el 2010, las cuales estarían impulsadas por mayores compras de bienes de capital (20,5% promedio anual), relacionadas a las nuevas inversiones en infraestructura.

“Según proyecciones de nuestra gerencia de estudios económicos, tenemos que para el 2016, nuestras importaciones totales sumarán US$80.313 millones. De ellos, US$39.760 millones serán compras de insumos; US$27.737 millones en importaciones de bienes de capital y US$12.816 millones en compras de bienes de consumo”, dijo.

Silva explicó que el incremento de las importaciones se sustenta en el crecimiento económico del Perú, el cual se mantendrá a tasas superiores del 6%, además por la evolución de tipo de cambio real.

Asimismo, afirmó que aún existe una serie de limitantes en la economía que impiden avanzar a mejores ritmos.

“Escuchamos decir que las exportaciones sumarán US$45.000 millones este año, pero no compartimos ese estimado. Nosotros hemos proyectado que cerraremos el 2011 en alrededor de US$39.000 millones, es decir un avance de 10% respecto al año pasado”, afirmó.

Sostuvo que una de las principales dificultades que enfrentan los exportadores es la caída del tipo de cambio, lo cual genera que los empresarios operen con márgenes pequeños o con dificultades financieras.

Precisó que otro de los problemas son los sobrecostos logísticos en puertos y aeropuertos debido a prácticas monopólicas en el servicio de carga.

“En el Perú mover un contenedor cuesta un poco mas de US$1.000, mientras que en Chile cuesta US$350. A eso le sumamos la deficiencia en la administración tributaria como los retrasos para la recuperación del Impuesto General a las Ventas (IGV) y el drawback”, indicó.