La Paz. De enero a agosto de este año, Bolivia exportó 59 productos maderables y no maderables hacia 75 mercados del exterior por un valor que alcanza los US$150 millones, según datos proporcionados por la Cámara Forestal de Bolivia (CFB) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 2009 el sector de la agricultura, silvicultura—que incluyen a la producción forestal—, la caza y pesca tuvo una participación del 13,3% en el Producto Interno Bruto (PIB).

“En lo que va del año (de enero a agosto), se han exportado los productos del sector forestal a 75 países”, señala la información proporcionada por la CBF a La Razón.

Los principales mercados para la producción forestal de Bolivia son: Estados Unidos, Reino Unido, Venezuela, Holanda, China, Brasil y Francia, señala el documento. Para cubrir esta demanda, existen actualmente 38 empresas exportadoras en el rubro de la madera, de las cuales 24 son productoras y 14 comercializadoras.

De los US$150 millones exportados hasta agosto, el 51% corresponde a productos forestales no maderables, principalmente castaña y en menor medida palmitos, y el restante 49% proviene de productos maderables. En el último rubro están principalmente los productos semielaborados como la madera aserrada y los productos elaborados como muebles, pisos, puertas, ventanas y láminas, explica el documento de la CFB.

De acuerdo con los datos del IBCE, en la gestión pasada, 59 productos fueron exportados a mercados internacionales. Además de los productos tradicionales de venta al exterior como castaña, muebles y tablones semielaborados, otros nuevos productos fueron incluidos como el carbón vegetal; aserrín, desperdicios y desecho de madera; y tableros ensamblados para suelos en mosaico.

El presidente de esta institución, Pablo Antelo, advirtió que las exportaciones en el sector sector extractivo llevan la delantera en desmedro de las ventas de productos forestales, agroindustriales o manufacturas que deberían tener una mayor impulso por parte del Gobierno. “Lo importante es el mercado internacional, necesitamos abrir más mercados para incentivar el crecimiento de las empresas exportadoras dedicadas a la producción forestal”, sostuvo.

Para conseguir este objetivo, el sector, dijo, debe implementar la tecnología para desarrollar una mayor producción y obtener mayor capacitación para sus operarios, técnicos y profesionales. Por otro lado, la producción para el mercado interno se ve desplazada por el comercio informal que crece de forma continua.

Aunque la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) “hace los esfuerzos para eliminar la producción y el comercio informal, éste continúa presente en el país (...). El comercio informal está abocado al comercio nacional”, señaló.

Debido al aumento en este mes de los incendios y la tala de árboles en áreas forestales, Bolivia se encuentra en camino a la desertificación de los bosques, alertó el 2 de octubre el director de la Autoridad de Fiscalización de Bosques y Tierras, Cliver Rocha. La tasa de deforestación es de 400.000 hectáreas al año y hasta fin de año se podría llegar a los 60.000 focos de calor, manifestó.