Por séptimo mes consecutivo las exportaciones volvieron a caer en junio de manera significativa. La soja y la carne, los dos productos más relevantes, fueron las principales causas de esa disminución, acompañada por una caída en los destinos. El declive incidió para que las colocaciones registraran la primera caída semestral desde 2009, cuando las ventas al exterior fueron afectadas por la crisis financiera internacional. "No sorprende.

Tenemos expectativas en que este año la baja iba a ser de dos cifras respecto a 2014. Realmente era algo que se veía venir. Fueron años de pérdida de competitividad que te pasan la cuenta y que no es fácil revertir", dijo el titular de la Unión de Exportadores (UEU), Álvaro Queijo.

En junio, el total de las colocaciones de bienes al exterior totalizaron US$713,1 millones, lo que significó una caída de 36,6% en la medición interanual, según los datos divulgados ayer por la UEU. De ese modo, las ventas vienen en caída desde diciembre del año pasado.

De los cinco productos principales de exportación –que representan en conjunto el 61,6% del total de la canasta de colocaciones– en cuatro se registró caída. La soja y la carne deterioraron sus ventas 69,1% y 26%, respectivamente en el mes. La madera, tercer bien más relevante, incrementó su venta 22,5%, mientras que los lácteos y miel y los cereales disminuyeron 16,6% y 47,2% cada uno.

Por otro lado, los tres destinos de cabecera en junio redujeron sus compras a Uruguay, China adquirió 54% menos de bienes locales que en junio del año pasado, la zona franca de Nueva Palmira (por donde salen los embarques mayormente de soja con destino a China) cayó 58,7% como destino de bienes y Brasil 20,9%. En tanto, las ventas a Estados Unidos y la zona franca de Fray Bentos, donde se encuentra UPM, aumentaron 24,9% y 18%, respectivamente.

El deterioro en el cierre del semestre influyó para que en los primeros seis meses del año las ventas fuera de fronteras bajaran 15,7% interanual. De acuerdo al informe de Uruguay XXI, comparando los primeros seis meses de cada año, esa disminución fue la primera desde 2009.

Expresado en dólares corrientes, de los 15 principales productos de exportación hubo una caída en 10 de ellos. El trigo (-60,8%), la soja (-34,5%), los productos lácteos (-28,8%) y el arroz (-26%) fueron los bienes que más disminuyeron. Las ventas de carne bovina se redujeron 4,3%, mientras que las colocaciones de la madera aumentaron 33,6% y las de lana 2,2%. Asimismo, las ventas en volúmenes físicos también se redujeron.

Expresado por toneladas, la cantidad de soja exportada cayó 10,1%, la cantidad de cereales se redujo 40,4%, la carne 8,6% y molinería 18,4%. Por otro lado, al igual que en precios, la tonelada de madera vendida aumentó (34,1%), mientras que en el caso de los productos lácteos, mientras las ventas en dólares se redujeron, las unidades físicas exportadas aumentaron 22,7% en el primer semestre del año.

Preocupación

A juicio de Queijo la preocupación que tiene el sector es "qué puede hacer el país para revertir" la tendencia que vienen mostrando las exportaciones uruguayas mes a mes. "Se perdió rentabilidad y eso se refleja en el cierre de empresas con su impacto sobre el empleo. La preocupación es que estamos haciendo poco para cambiar el rumbo", alertó el empresario.

A su juicio, por ahora, hay "buenas intensiones" del gobierno en atender a la competitividad, pero ninguna medida en práctica. Puso como el ejemplo el Gabinete de la Productividad que aún no está funcionado porque el Parlamento no aprobó aún su puesta en marcha.

"Nos gustaría que esa herramienta ya estuviera funcionando", comentó. Por otro lado, en materia de política exterior admitió que existe una impronta de buscar una mayor apertura pero reconoció que esto no es un "proceso automático". Consultado por las expectativas para el segundo semestre, Queijo dijo que quizás la "caída de precios" no sean tan significativas como ocurrió durante la primera parte del año, pero se mostró cauto y preocupado por los descensos de los volúmenes que el país coloca en el exterior, productor de la difícil situación que atraviesan algunos socios comerciales claves como Brasil, Rusia y Venezuela. "Estos países tienen sus propias preocupaciones por las devaluaciones de sus monedas", apuntó.