Ante la constante caída de las exportaciones uruguayas hacia Argentina y el creciente problema de trabas comerciales impuestas por el gobierno de Cristina Fernández a los productos extranjeros que compiten con su industria local, Uruguay busca herramientas para tratar de dinamizar el intercambio, que ya ha tenido varios capítulos de negociaciones bilaterales pero que no han redundado en los beneficios esperados por exportadores e industriales uruguayos. Lo que se busca ahora es implementar una herramienta para comerciar en monedas locales, algo que el sector privado ve con buenos ojos para dinamizar el intercambio.

El nuevo intento de abrir el mercado viene por el lado de eliminar al dólar como moneda de transacción. La idea, manejada por la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) desde hace un tiempo, incluso aplicada en algunos momentos con Brasil, cobra fuerza en épocas en que Argentina traba la salida de moneda estadounidense. Con ese fin, el gobierno de Fernández exige a los importadores exportar por el mismo valor del que compran como forma de compensar la salida de capitales.

El diario La República de este viernes informa que Argentina dio el “visto bueno para eliminar el dólar en comercio bilateral” y que desde el gobierno de Fernández se mostró entusiasmo e “interés” en la propuesta uruguaya, realizada por el “equipo negociador en temas comerciales que encabezan el embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi, y el subsecretario de Economía, Luis Porto.

La secretaria ejecutiva de la UEU, Teresa Aishemberg, dijo este viernes a El Observador que “hoy en día es una solución”, que desde el sector se le ha propuesto al gobierno desde hace tiempo y que es visto como “un instrumento válido por la situación que los exportadores enfrentan actualmente con Argentina”.

En el mismo sentido se expresó este viernes el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Washington Burghi, asegurando que es un paso “favorable”, porque “cualquier cosa que pueda dinamizar” el comercio con Argentina es buena.

“Es una ventana más que se abre que, por supuesto, tendrá costos de seguro de cambio y de diferencia de tipo de cambio. Pero ese costo dependerá de la negociación entre el industrial uruguayo y el cliente argentino para ver cómo se divide esto, si se divide o si una de las dos partes lo asume”, dijo Burghi a El Observador.