Santiago. Con el objetivo de recuperar áreas degradadas y ociosas en el Amazonas, el representante de la FAO en Brasil, Hélder Muteia, firmó un convenio con el Ministro de Agricultura, Pesca y Abastecimiento, Wagner Rossi y con la Agencia  Brasilera de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Esta acción es un paso importante para una progresiva recuperación de áreas degradadas, para que éstas puedan no sólo otorgar una contribución económica sino también una garantía de mayor sustentabilidad ambiental”, señaló Muteia.

“Una de la banderas del gobierno del Presidente Lula es compatibilizar el aumento de la producción y la preservación ambiental. Esta es una iniciativa más en ese sentido y estamos muy felices de poder compartir con la FAO este esfuerzo que haremos juntos por el Amazonas”, afirmó el Ministro Rossi.

Se estima que en Brasil hay cerca de 70 millones de hectáreas de pasto degradadas;  16 millones sólo en el Amazonas, además de 17 a 18 millones de hectáreas de áreas desmanteladas por los productores después de un período de explotación agrícola.

“La FAO está muy orgullosa de participar de este trabajo. El convenio refleja la preocupación de Brasil no sólo por preservar el Amazonas, sino por recuperar lo que ha sido devastado o que se perdió por una política basada en ocupar a cualquier costo”, resaltó José Graziano da Silva, el Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

Para Muteia, “la iniciativa gana relevancia ya que se trata de una región del Amazonas que, como sabemos, es un ecosistema con características y funciones únicas en el tema del equilibrio ambiental”.

El Ministro Rossi señaló que la iniciativa va a contribuir a diversificar y aumentar la oferta de alimentos, energía y madera en las áreas degradadas y para la reducción de la deforestación nativa.

De acuerdo con el director de la Agencia Brasilera de Cooperación, el Ministro Marco Farani, el convenio va a incentivar la creación de políticas públicas y alternativas tecnológicas a nivel local, además de recuperar las áreas degradadas.

La acción conjunta prevé una inversión de US 2,25 millones del MAPA en los próximos 18 meses, para la reincorporación de esas áreas al proceso de producción agropecuaria sustentable.

Nueve estados se verán beneficiados. El proyecto trabajará en los estados de Pará, Amazonas, Maranhão, Goiás, Mato Grosso, Acre, Amapá, Rondônia y Roraima.

La FAO entregará cooperación técnica y asegurará la calidad de los resultados del proyecto, mediante supervisión, seguimiento y soporte de los servicios técnicos. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Abastecimiento (MAPA) será responsable de la coordinación y ejecución; y la Agencia  Brasilera de Cooperación realizará el seguimiento de las actividades a nivel gubernamental.