El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, restó importancia a las críticas “apocalípticas” de ciertos analistas económicos e informó que la tasa de crecimiento no petrolero, que es la que responde a las políticas económicas y genera empleo, fue del 7%, de acuerdo con un informe del Banco Central.

Esto se debe, explicó, a la experiencia y las políticas en materia económica impuestas por el Gobierno que permitió superar la recesión europea del 2009.

Durante su informe semanal, añadió que durante el primer semestre hubo un precio excepcional del petróleo por el orden de los US$106, que permitió tener un colchón de financiamiento, por lo que –explicó- el valor del barril debería caer por debajo de los US$53, algo que considera poco probable, para afectar al presupuesto elaborado sobre la base de un precio de US$79.

En ese contexto, aseguró que no se restringirán las inversiones en el campo del desarrollo del país. “Nos quieren hacer pasar como irresponsables para dejar de hacer inversión. No lo vamos a hacer y sabemos cómo hacerlo”.

En declaraciones al programa El Ciudadano Tv, el ministro de Recursos Naturales no Renovables, Wilson Pástor, sostuvo que el precio del barril de petróleo en el segundo semestre de este año se moverá en alrededor de US$80, superando los US$79 fijados en el Presupuesto, lo que contribuirá a cumplir los planes de inversión y gasto.

“Para este año pienso que no habrá mayor problema en cuanto a satisfacer las necesidades de inversión y de gasto previstas en el Presupuesto. Para el próximo año no vemos un panorama muy claro, el diagnóstico es que se mantenga el precio actual por lo menos un tiempo hasta saber cómo evoluciona la economía europea que está en recesión”, comentó el ministro Pastor.

Sostuvo que Estados Unidos tiene un crecimiento lento como Japón, y China y la India han desacelerado el crecimiento, por lo que tiene expectativa de la reacción de la OPEP, cuyos miembros se comprometieron a mantener el techo de producción en 30 millones de barriles por día (actualmente es de 31,6 millones).

Finalmente indicó que el hecho de que la OPEP o ciertos países tienen la capacidad de reducir su producción para mejorar el precio, hará que se sitúe entre US$80 y US$90 para que las economías tanto productoras de petróleo como de economía mundial tengan un precio de equilibrio justo.