Brasilia.  Brasil anunció este lunes planes para duplicar un impuesto sobre inversiones extranjeras en activos locales de renta fija, para frenar un alza de su divisa que se ha transformado en uno de los principales temas en la carrera presidencial del país.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo que el denominado impuesto IOF subirá a un 4% desde un 2% a partir de este martes, lo que significa que será más costoso para los inversores comprar bonos brasileños.

El impuesto fue introducido a fines del año pasado para ayudar a frenar los flujos de capitales y desalentar la especulación en los mercados financieros brasileños.

Pero ha tenido poco impacto en frenar los flujos de capitales extranjeros hacia Brasil, cuyas altas tasas de interés están atrayendo en masa a los inversionistas extranjeros.

La divisa brasileña, el real, ha subido cerca de un 7% frente al dólar desde fines de junio, presionando a los exportadores del país, cuyos bienes se han vuelto más caros en el extranjero.

Luego de subir más de un 100% desde 2003, el real es ahora la moneda más sobrevaluada a nivel mundial, según Goldman Sachs.

El Gobierno dejó el impuesto IOF sin variación en el 2% para las compras de acciones brasileñas hechas por extranjeros, agregó Mantega.