Uruguay pedirá a Argentina un sistema del tipo fast track (de comercio rápido sin restricciones) para agilizar las exportaciones a ese destino, informó a El Observador el ministro de Industria Roberto Kreimerman. Este viernes volverán a reunirse los técnicos y en la próxima semana Kreimerman viajará a Buenos Aires para hacer el planteo formal a su colega Débora Giorgi.

El comercio con Argentina se ve demorado por el aumento de las licencias no automáticas de 400 a 600 ítems que impuso la administración de la presidenta Cristina Fernández a las importaciones como forma de defender a la industria de su país. Ese trámite debería completarse en un plazo máximo de 60 días que no siempre se cumple, según se quejan los exportadores uruguayos, que son perjudicados por la retención de la mercadería.

Esas licencias no violan disposiciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) por ser exigidas a todos los países y no solo a Uruguay. Si bien el espíritu de la restricción es para frenar importaciones de extrazona y no del Mercosur, en los hechos, las dificultades también abarcan a los socios regionales.

A eso se suma una orden verbal del ministro de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que prohíbe a los supermercadistas la importación de productos alimenticios que tengan su sustituto local.

La posición oficial de defender el libre tránsito en el Mercosur fue respaldada por Elbio Fuscaldo, presidente de la Cámara de la Vestimenta del Uruguay, uno de los sectores afectados, para quien dentro del bloque “no puede haber licencias y así lo avalan varios laudos”.

El tema fue abordado el 25 de febrero en Buenos Aires por los presidentes Fernández y José Mujica, pero hasta ahora no hubo resultados –al menos de la magnitud que se esperaba– como una reducción en el número de productos sometidos a esa exigencia, según se reconoció a El Observador desde el Poder Ejecutivo (ver Cifras).

Previo a esa cumbre, Fernández dijo que “no existe el libre mercado tal cual nos enseñan o nos reclaman desde los centros de poder”, según informó este lunes el diario bonaerense Clarín.

Tras el encuentro, en el que Mujica apeló a la sintonía política para resolver el problema, el mandatario salió esperanzado de que las medidas no afectarán a Uruguay. “Creo que me fue bastante bien. No va a haber problemas” expresó Mujica.

La reunión presidencial había sido precedida por el trabajo de técnicos para formar una comisión que monitoree el comercio bilateral y busque mecanismos para mitigar los efectos del trámite que impone Argentina y que se convirtió en una barrera al libre comercio.

Sin embargo, la semana pasada Fernández volvió a defender públicamente el sistema de licencias como mecanismo de protección de la industria y se quejó de los problemas que tienen ciertos productos para ingresar a EEUU.

Ahora Kreimerman, antes de viajar a Argentina, se reunirá con empresarios perjudicados a los efectos de recabar información y hacer una puesta a punto. “La intención es negociar con Argentina”, afirmó el ministro de Industria, quien espera obtener resultados concretos aunque se mantenga el sistema de licencias.