Washington. En una carta dirigida por la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, al presidente de la Cámara de Representantes de Washington, John A. Boehner solicita al Congreso de su país, que se reanude el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) y la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA), así como el programa de Asistencia para Ajuste Comercial (TAA), informó la agencia de noticias Andes.

La carta la escribió Clinton en conjunto con Ron Kirk, representante Comercial de Estados Unidos y está publicada en el sitio web del Departamento de Estado.

“Instamos al Congreso a que reautorice los programas SGP, ATPA y TAA a la brevedad y por el período más largo posible, para así mantener un compromiso con los trabajadores estadounidenses, apoyar trabajos en EE.UU., promover desarrollo económico en el exterior, y proveer más certeza para negocios e inversionistas estadounidenses y de países en desarrollo”, afirma.

El documento detalla que los dos sistemas de preferencias gozan de amplio apoyo bipartidista y sirven para promover el crecimiento económico en el mundo en desarrollo. Los tres programas apoyan empleos en EE.UU. e incrementan la competitividad de ese país.

Se explica que el programa SGP provee acceso preferencial libre de impuestos a Estados Unidos a casi 4.800 productos provenientes de 129 países y territorios designados como beneficiarios. Este sistema apoya el desarrollo económico sostenible, impulsado por el comercio, en lugares como Afganistán, Pakistán, Armenia, Georgia y Camboya.

En tanto, el ATPA provee acceso libre de impuestos a productos de Colombia y Ecuador, promueve la diversificación de exportaciones, consolidación de la democracia, y la lucha contra el tráfico de drogas en estos dos importantes países latinoamericanos.

Según la información el SGP y el ATPA benefician la economía de EE.UU. Esto lo confirma un estudio de la Cámara de Comercio de EE.UU, el movimiento de importaciones bajo el SGP de los muelles a los consumidores, granjeros y fabricantes de EE.UU, sostiene a 80.000 empleos estadounidenses.

Las importaciones bajo el ATPA también apoyan a miles de trabajos de EEUU en sectores que van desde la lencería a las flores. Y algunas de las importaciones son utilizadas como insumos por compañías de ese país para fabricar bienes.