La estabilidad del lempira frente al dólar estadounidense está garantizada. El acuerdo que el gobierno de Honduras negoció con el Fondo Monetario Internacional,FMI, que fue anunciado el pasado 10 de septiembre, no contempla cambios en la política cambiaria que el Banco Central ha mantenido desde octubre de 2005.

Lo anterior significa que el tipo de cambio en el sistema formal se mantendrá en 18.89 lempiras por dólar para la compra y 19.02 lempiras por dólar para la venta. Asimismo, la subasta electrónica de divisas continúa sin movimientos.

María Elena Mondragón, presidenta del BCH y gobernadora propietaria ante el FMI, confirmó ayer a EL HERALDO que se mantiene el sistema cambiario, lo que aleja el fantasma de la devaluación que muchos sectores de la sociedad hondureña aseguraban estaba cerca.

El programa económico que Honduras negoció con el FMI tendrá una vigencia de 18 meses, con una duración hasta marzo de 2012, y será revisado de forma trimestral. Se espera que el directorio de ese organismo internacional lo apruebe en octubre próximo.

La administración de Porfirio Lobo Sosa había anticipado que la devaluación de la moneda nacional no era parte de las conversaciones para la firma de un nuevo arreglo y que el tema principal era la situación de las finanzas públicas.

Recomiendan devaluar

Devaluación o depreciación del lempira es sinónimo de pánico o temor porque se pierde el poder adquisitivo de la moneda nacional.

Sin embargo, la misión técnica del organismo internacional realizó en marzo la Consulta del Artículo IV y unas de sus conclusiones más importantes era que "para salvaguardar la competitividad y fortalecer la posición externa, los directores estimaron apropiado considerar una flexibilización gradual del régimen cambiario respaldada por la consolidación fiscal, una moderación salarial y una política monetaria prudente". Agregaron que la paridad de facto del lempira al dólar estadounidense ha servido como un ancla nominal importante.

Los cambios en la política cambiaria son apoyados por el sector exportador del país, el que resultaría beneficiado con una devaluación gradual del lempira. La tesis del gobierno para sostener el valor de la moneda nacional es que las reservas internacionales netas son suficientes, las que sumaron US$2.081 millones al 10 de septiembre anterior.

La titular del Banco Central de Honduras había anunciado anteriormente que el gobierno realizará labores de monitoreo para decidir si el tipo de cambio del lempira ameritaba o no reformarlo.

Además, la administración Lobo Sosa propuso que en la agenda económica la prioridad de corto y mediano plazo era alcanzar la estabilidad de las finanzas públicas y en ese sentido, el programa económico a negociar tenía que estar enfocado en recomendaciones para salir de la crisis fiscal.

Riesgos

En marzo de 2009 y abril de 2010, la misión técnica del Fondo realizó sendos estudios sobre el régimen de tipo de cambio de Honduras y las opciones para sustituir el actual sistema.

Los expertos del FMI concluyeron que mantener un tipo de cambio fijo ha contribuido a anclar las expectativas de inflación, pero ha traído consigo costos significativos como aumento de las vulnerabilidades externas (disminución en la cobertura de reservas desde octubre de 2006), mantenimiento de altos costos de transacciones para los bancos, exportadores e importadores y ha limitado el alcance para la aplicación de políticas contra cíclicas.

Como parte del trabajo, los monetaristas del Fondo Monetario Internacional propusieron otros regímenes cambiarios, destacando la banda Crawling peg de jure, una cesta de monedas y una flotación manejada, inclinándose los expertos por este último, la que se aplicó hasta septiembre de 2005.