El congelamiento de precios a los productos de la canasta básica simplemente no funciona en Honduras.

El 19 de noviembre de 2010 se publicó el decreto Ley para Combatir la Especulación y el Acaparamiento en Productos de la Canasta Básica, congelando el precio de 33 productos, sin embargo, nunca fue efectivo.

Ahora la ampliación por 20 días de ese mismo decreto tampoco es efectivo en ningún lugar del país.

Contrario a controlar el valor de los productos de la canasta básica, el congelamiento ha provocado una especulación en el mercado y sin limitar los movimientos de precios que ha realizado la gran empresa.

Durante los 60 días que estuvo en vigencia el decreto se aplicaron varios incrementos de precios de parte de las grandes empresas, sin embargo, el cambio no fue notorio porque el valor congelado fue superior al precio que tenían los productos.

Por ejemplo, el galón de aceite de 42 libras la empresa lo vendía a 480 lempiras (US$24,9) en noviembre, lo que significaba que el valor de la libra de aceite no superaba los 12 lempiras (US$0,6).

Durante el tiempo de la vigencia del congelamiento, el precio llegó a ser de 660 lempiras, lo que significa que valor por libra era de 15.71, aún no sobrepasando la barrera del congelamiento para el gran industrial, pero reduciendo la ganancia del intermediario.

Este manejo de precios de parte de la industria cambia la historia drásticamente en las pulperías, mercaditos y supermercados, donde el valor del aceite se cotiza en 20 y 22 lempiras, mientras el valor congelado es de 16.40 lempiras.

Esa misma situación se presenta en los principales productos de consumo popular, como el arroz, las harinas, las pastas, la leche y el pollo.

Los precios que se registran en el mercado reflejan las palabras del director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, quien aseguró que de nada sirve la puesta en marcha de un decreto de congelamiento.

"No vamos a hacer nada, los congelamientos no tienen efecto, lo único que hacen es mandar un mal mensaje a los inversionistas porque el gobierno cambia las reglas del juego y quieren controlar el mercado con decretos, aunque no pueden", reclamó Urtecho.

Por su parte, el gobierno se encuentra dividido en relación a este tema, mientras la Secretaria de Industria y Comercio (SIC) realizaba consenso con la empresa privada para analizar costos y precios finales de los productos. Por orden del presidente Porfirio Lobo Sosa, el Congreso Nacional aprobó de forma unilateral la ampliación del decreto.

El mismo ministro interino de la Secretaría de Industria y Comercio, Juan José Cruz, aseguró que "esa fue una iniciativa del Congreso Nacional, nosotros estábamos trabajando en las mesas de trabajo como lo tenía indicado el Presidente de la República".

Mientras estas discusiones continúan entre las máximas autoridades del país, la realidad es diferente en los comercios.

EL HERALDO realizó un monitoreo de precios en las pulperías, donde adquieren sus productos los hondureños de menor poder adquisitivo, y comprobó que los precios son muy distantes de los que maneja el gobierno en el control de precios.

El valor del arroz se cotiza hasta en 12 lempiras la libra, mientras el congelamiento lo fija en 8.75. La harina de trigo se vende a nueve lempiras, y su precio congelado es de 8.75 lempiras.