Asunción. La mayor o menor incidencia del nuevo brote de aftosa en la economía dependerá de la celeridad con que se recuperen el estatus sanitario y los mercados

El nuevo foco de fiebre aftosa, declarado el domingo pasado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) en el departamento de San Pedro, tendrá un duro impacto en la economía de nuestro país, sea cual fuere el plazo utilizado para revertir la caída del estatus sanitario.

En ese sentido, el analista económico Daniel Correa (Investor Economía), presenta tres escenarios posibles, de los cuales, en el mejor de los casos, se prevé una retracción de las exportaciones de unos US$220 millones para lo que resta del año. Esto es si se focaliza inmediatamente el problema y se negocia la apertura de mercados de igual condición sanitaria (país con aftosa) como Venezuela, Asia, África e incluso Rusia, nuestro principal mercado en volumen.

En otro escenario, se presenta la focalización de la enfermedad, pero se mantienen cerrados los mercados con nuestro mismo estatus y eso hace que la retracción de las exportaciones aumente a más de US$300 millones para este año.

El tercer escenario, el más duro (pero quizás el más probable), habla del cierre de los mercados exigentes como Chile y la Unión Europea durante 1 año (hasta que se recupere el estatus sanitario), con lo que se deberá mantener los mercados poco exigentes como Venezuela, Asia, África y tal vez Rusia, lo que llevaría a reducir las exportaciones por entorno de los US$660 millones.

Para Correa, en todos los escenarios Rusia juega un papel preponderante ya que, por más de que dicho país euroasiático podría utilizar la situación sanitaria de Paraguay para bajar más sus precios, es el único mercado que se puede negociar y conseguir envíos en grandes volúmenes lo que compensaría en algo las bajas.

En cuanto a los efectos inmediatos y a largo plazo, se encuentra la cotización del dólar que, a corto plazo tiende al alza y eso ya se está experimentando porque la carne es el único rubro que mantiene un flujo constante de ingreso de divisas todo el año a diferencia de los rubros agrícolas que son estacionales, y además los próximos meses son de alta demanda de dólares, sostuvo el analista.

Añadió que a largo plazo, ya dependerá de cómo se logre reacomodar las exportaciones de carne, aunque en los primeros meses del próximo año ya sen tendrá el fuerte de los ingresos de divisas por las exportaciones de soja.

El mayor o menor impacto de la aftosa en la economía dependerá exclusivamente de la reacción del Senacsa y los ganaderos para recuperar el estatus sanitario y sobre todo de las negociaciones para reabrir los mercados, sostuvo Correa.