Uruguay y Brasil tienen que hacer el "experimento" que demuestre a América Latina que la "verdadera integración da beneficios mutuos" de cara al futuro ante un Mercosur "estancado" y "con miedo" ante la construcción de un "sólido espacio económico", afirmó hoy el presidente uruguayo José Mujica.

En una charla realizada ante unos 200 empresarios de la Cámara de Comercio Uruguayo-Brasileña en la localidad de Punta del Este, el veterano mandatario hizo una firme defensa de la integración regional y particularmente de la cada vez más próxima relación entre su país y su vecino del norte, una de las apuestas más sólidas de su Gobierno.

Según informó la Presidencia uruguaya en un comunicado, Mujica destacó que en el contexto internacional la asociación y cooperación son el camino para salir adelante y que para eso es necesario "jugar en serio", lo que significa "construir una confianza que no existe, fundar la cooperación y bajar los trámites".

Así, defendió los planes desarrollados de forma conjunta por su Gobierno y el de Brasilia con los que se pretende que en 2014 no exista la frontera para la mercadería y la gente" entre ambos países.

"La integración federal, abierta, la construcción de un sólido espacio económico es una herramienta de autodefensa para las generaciones que van a venir, donde la respuesta es la asociación y la cooperación", añadió.

Mujica se mostró esperanzado de que con esa mayor integración, el resto de los pueblos de la región puedan romper "la barrera cultural histórica de haber vivido encerrados" en sus "propios puertos" y tomen "coraje" a "partir de los hechos".

En ese sentido, apuntó que a su pequeño país, con menos de 3,5 millones de habitantes, le interesa invertir en temas logísticos, pero solo "en el marco de servirle a la región, porque si no, con el puerto de Montevideo nos alcanza y sobra".

Ante los empresarios brasileños, el mandatario apuntó que a cambio de ese servicio, Uruguay tiene para ofrecer sus sistema político, que no es "perfecto" pero que el contexto de América Latina es "profundamente honesto".

Desde que asumió el poder en marzo de 2010, Mujica, un exguerrillero tupamaro de 78 años se ha esforzado en "subirse al estribo de Brasil", tal y como lo expresó el mismo tras su primera reunión oficial con el entonces presidente Lula Da Silva, y alejarse de su vecina Argentina, fuente de constantes conflictos para el Gobierno uruguayo fundamentalmente debido a su proteccionismo.

El año pasado Uruguay y Brasil acordaron crear un Grupo de Alto Nivel y diseñaron un Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible y la Integración con proyectos específicos en áreas como petróleo y gas, construcción naval, energía eólica y biotecnología.