Pekín. La inversión extranjera directa en China cayó en enero por tercer mes consecutivo ante una reducción superior al 40% en el gasto de las empresas europeas, proyectando otro cono de sombras sobre el panorama de la locomotora económica mundial.

La preocupación fue puesta de manifiesto por el ministerio de Comercio de China, que advirtió que podrían venir tiempos difíciles y prometió medidas para ayudar a los exportadores locales a enfrentar la menor demanda externa.

Sin embargo, Shen Danyang, portavoz del ministerio, pidió a los inversores no ser demasiado pesimistas, al decir que aún era muy temprano para pronosticar que el crecimiento de las importaciones y de las exportaciones del país se contraería este año.

"Debido a las crecientes presiones bajistas sobre la economía mundial, el ambiente externo para las importaciones y exportaciones de China se está volviendo más duro, y en términos generales, la situación luce sombría", afirmó Shen.

Entre las medidas que podrían anunciarse, se encontrarían planes para aliviar los problemas de liquidez de algunas firmas pequeñas, para ayudar a las compañías a resolver sus disputas comerciales y mejorar los seguros crediticios para los exportadores.

Las declaraciones de Shen se conocieron poco después de que el Ministerio de Comercio dijera que China atrajo US$9.997 millones en inversiones extranjeras directas en enero, lo que representa una baja del 0,3% frente al mismo mes del año anterior.

En una muestra de los problemas en las compañías europeas por la crisis de deuda de la zona euro, las inversiones de empresas de ese continente se desplomaron un 42,5% a US$452 millones.

Las inversiones de Estados Unidos, en cambio, subieron un 29% a US$342 millones, mientras que las de 10 países asiáticos (incluyendo a Japón) aumentaron un magro 0,8% a US$8.586 millones.

En contrapartida, la inversión directa de China en el extranjero en el sector no financiero creció en enero un 60% interanual a US$4.376 millones.

Los analistas consideraron que la caída de la inversión europea sería temporaria y que los inversores regresarán en masa a poner dinero en las altas tasas de crecimiento de China.

Las inversiones extranjeras en China se dispararon en los años posteriores a la entrada del país a la Organización Mundial del Comercio en el 2011 y se han recuperado con fuerza tras verse afectadas por la crisis global del 2008/09.

China atrajo un récord de US$166.000 millones en inversiones extranjeras directas el año pasado, llevando al Ministerio de Comercio a fijar una meta promedio de US$120.000 millones para cada uno de los próximos cuatro años.