Japón presentó este jueves una queja contra Brasil en la Organización Mundial del Comercio para remover cargos e impuestos que según dice favorecen ilegalmente a los productos brasileños frente a la competencia extranjera, dijo el organismo internacional en un comunicado.

Japón argumenta que Brasil impone una carga tributaria más alta a los importadores y provee subsidios supeditados a exportaciones, afectando las ventas de autos, semiconductores, teléfonos avanzados, software, autopartes y otros productos japoneses de alta tecnología, dijo la OMC.

De acuerdo a las normas de la OMC, Brasil tiene 60 días para resolver la queja. Después Japón puede pedir a la organización que emita un fallo.

Japón dijo que algunas de las medidas brasileñas han existido por años pero que "fueron reforzadas en los últimos años", de acuerdo al comunicado de la OMC.

Pocos detalles sobre la queja japonesa estaban disponibles de inmediato, pero el recurso parecía similar a la disputa iniciada por la Unión Europea en diciembre en 2013, que actualmente está en pleno litigio.

Un alto funcionario brasileño dijo a Reuters en diciembre que las políticas del país estaban justificadas porque el Gobierno necesitaba "defender los derechos de todas las naciones emergentes de implementar sus propias medidas sobre la industria".

Japón solicitó ser una tercera parte observadora en el caso, dado que tiene grandes intereses económicos y Brasil importó US$7.700 millones en bienes nipones en 2012. La cifra cayó a US$5.900 millones en 2014.

A inicios de la década del 2000, Japón representó más del 5% de las importaciones brasileñas. En el 2014 el nivel cayó a 2,6%.