Yokohama, Japón. El presidente Barack Obama describió este sábado la alianza de 50 años entre Estados Unidos y Japón como vital para la estabilidad de la región del Asia Pacífico, indicando que las tensiones vistas en el 2009 ahora son cosa del pasado.

Las relaciones estadounidenses con Tokio se desgastaron después de que el Partido Democrático de Japón llegó al poder el año pasado con la promesa de mantener lazos más igualitarios con Washington y renovar un acuerdo para reubicar una base de Estados Unidos situada en la isla japonesa de Okinawa.

Pero la cautela ante la creciente influencia de China y una Corea del Norte impredecible generaron un mayor incentivo para que ambas naciones fortalecieran su alianza.

"Respecto a la seguridad compartida, garantizamos nuestro compromiso con nuestra alianza, que este año cumple su 50 aniversario", dijo a periodistas Obama, parado junto al primer ministro japonés, Naoto Kan, luego de reunirse en los márgenes de la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC) en Yokohama, al sur de Tokio.

"El compromiso de Estados Unidos con la defensa de Japón es inquebrantable", aseveró.

En una posible referencia a China, Obama elogió a Japón al considerar que establece un buen ejemplo para otras naciones en el escenario global.

"Realmente Japón es un modelo de ciudadano internacional y trabaja apoyando las reglas y normas internacionales que pueden hacernos a todos más prósperos y seguros", declaró el mandatario estadounidense.

Reforzando alianzas. Recientemente, las tensiones han afectado las relaciones de Pekín con Washington y Tokio, y ambos gobiernos ven con preocupación los enormes gastos militares de China.

Estados Unidos quiere que China permita que su moneda se aprecie y ayude a reducir su gigantesco superávit comercial. Pekín sostiene que Washington está usando una política monetaria laxa para apuntalar sus exportaciones.

Las relaciones entre China y Japón se han agriado por la disputa por unas islas en el este del Mar de China, mientras que los lazos de Tokio con Rusia se enfriaron después de que el presidente ruso, Dmitry Medvedev, visitara una isla al norte de Japón que es reclamada por ambos países.

"Recientemente hemos tenido problemas en las relaciones de Japón con China y Rusia, y Estados Unidos ha apoyado a Japón durante el proceso, de modo que le expresé (a Obama) mi gratitud por eso", indicó Kan.

El viaje del año pasado de Obama a Japón fue mucho menos cálido, debido a una disputa por el lugar donde se reubicaría la base de marines estadounidenses Futenma y ante las preocupaciones de que predecesor de Kan, Yukio Hatoyama, acercara la política exterior de Tokio a China.

Kan sostuvo que haría el máximo esfuerzo por implementar un acuerdo sobre la base alcanzado entre ambos países una vez que se definan las elecciones locales en la isla de Okinawa, aunque las posibilidades de éxito lucen sombrías.