Washington. El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, dijo este martes que si en las próximas tres semanas no se logra un acuerdo con Canadá y México para modificar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), podría estar en riesgo su aprobación en el Congreso estadounidense.

Lighthizer dijo en un evento de la Cámara de Comercio de Estados Unidos que se necesita pronto un acuerdo para actualizar el TLCAN, debido al extenso proceso de notificación para que el Congreso apruebe los tratados comerciales.

Si el acuerdo toma demasiado tiempo, Lighthizer dijo que la aprobación en el Congreso -controlado actualmente por los republicanos- entraría en un terreno delicado, debido a que no habría el tiempo suficiente para votarlo antes de las elecciones de noviembre, que votarán a un nuevo legislativo que asumirá en enero del 2019.

Lighthizer viaja rumbo a Pekín para sostener negociaciones comerciales con funcionarios chinos este jueves y viernes, pero el 7 de mayo retomará las discusiones con la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo.

"Vamos a reunirnos nuevamente el lunes y veremos", dijo Lighthizer. "Si podemos lograr un buen acuerdo, me gustaría lograrlo una o dos semanas después de eso. Si no, luego comenzamos a tener problemas", agregó.

"Vamos a reunirnos nuevamente el lunes y veremos", dijo Lighthizer. "Si podemos lograr un buen acuerdo, me gustaría lograrlo una o dos semanas después de eso. Si no, luego comenzamos a tener problemas", agregó.

Sondeos apuntan a que los demócratas estadounidenses, que tradicionalmente se han mostrado escépticos frente a los acuerdos de libre comercio, ganarían terreno en las elecciones de noviembre y posiblemente tomarían el control de la Cámara de Representantes.

Lighthizer dijo que busca alcanzar un acuerdo que sea aceptable para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para Canadá y México y que obtenga una robusta mayoría bipartidista en el Congreso.

Normas de autos, aranceles a metales. Actores de la industria automotriz temen que la más reciente oferta del jefe comercial estadounidense para modificar las normas del TLCAN sobre contenido regional, con las que busca fomentar la producción en Estados Unidos, resulten demasiado costosas.

Guajardo dijo que México responderá a la propuesta estadounidense cuando los ministros se reúnan la próxima semana.

La principal asociación de la industria automotriz mexicana describió este lunes como "no alcanzable" la propuesta de Estados Unidos, que incluye elevar el contenido regional al 75% desde un 62,5% en un período de cuatro años para vehículos ligeros.

Cuando se le preguntó si estaba de acuerdo con la evaluación de la asociación automotriz, Guajardo dijo que México todavía realiza consultas con la industria sobre las demandas estadounidenses y que respondería la próxima semana.

"Nosotros llevaremos un planteamiento claramente en respuesta a la posición estadounidense", dijo Guajardo en Ciudad de México.

Agregó que es prematuro asegurar que Canadá, Estados Unidos y México tendrán un acuerdo en los próximos días y comentó que si los negociadores son suficientemente creativos y flexibles es probable que lo logren.

 

Tanto Guajardo como Lighthizer hablaron un día después de que Trump extendió hasta el 1 de junio su decisión sobre si impondrá aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes desde Canadá y México.

Lighthizer dijo que las negociaciones sobre los aranceles a los metales "irán mano a mano" con las discusiones sobre el TLCAN.

Guajardo y Freeland han rechazado asociar ambas negociaciones comerciales y ambos han insisto en que a sus países se les otorguen exenciones permanentes de los aranceles de un 25% a las importaciones de acero y de un 10% a las de aluminio sin que se establezcan cuotas u otras condiciones.

"La decisión de anoche es ciertamente un paso adelante", dijo este martes a periodistas la canciller de Canadá, Chrystia Freeland, y agregó que "Canadá continuará trabajando para una exención total y permanente".

El asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, dijo este martes a ejecutivos de la industria siderúrgica estadounidense que el gobierno está insistiendo en "cuotas y otras restricciones para garantizar que defendamos nuestras industrias en interés de la seguridad nacional".