En un breve discurso en la Expoactiva Nacional, en el marco del Congreso Nacional de Intendentes, Mujica dijo que el gobierno diseñará un conjunto de medidas “para ayudar a paliar a los más castigados, no va a solucionar el problema, pero va a ayudar a mitigar”.

Luego aseguró que se buscarán alternativas de mercado, “empezando por México (con quien), tenemos un TLC”, en tanto destacó que hay que “tratar de utilizar todas las rendijas que podamos”.

No obstante, en lo que puso mayor énfasis fue en señalar que “nos aprestamos a tener un encuentro importante con el gobierno de Brasil buscando alternativas también en el marco de la región”.

Mujica le informó a los intendentes y a los directivos de la Asociación Rural de Soriano que habrá “ciertas prerrogativas en el mercado interno” y que se seguirá negociando con Argentina, “porque siempre que llovió paró”.

El presidente remarcó que “ninguna de estas cuestiones son mágicas, pero no nos vamos a quedar quietos, no nos vamos a andar lamiendo las heridas y tenemos confianza en que el país va a seguir andando”.

Antes, sonriendo y cuando él mismo expuso el tema, le pidió a los periodistas que no le pregunten sobre Argentina, pero enseguida él mismo se puso a hablar sobre el asunto, reflexionando sobre el particular durante varios minutos sin admitir consultas.

“Argentina está en el mapa ahí, es un país notable, tanguero, juega muy bien al fútbol…”, comenzó diciendo, pero de inmediato se puso serio y dijo: “nuestras relaciones económicas andan complicadas en el último tiempo”.

Al respecto, dijo que “conviene entender lo que pasa” y explicó que “ellos superaron su crisis del año 2002 con determinados métodos, en función de su peso, de su tamaño, que determina que hoy si necesitan apoyo y créditos a nivel internacional por el momento tienen que pagar tasas muy altas.

No tiene ninguna crisis económica, la Argentina tiene una crisis de disponibilidad de dólares, necesita dólares para pagar ciertas cosas y para hacer frente a ciertos vencimientos y está recurriendo a toda una serie de mecanismos heterodoxos que nos complican la vida para poder vender. Esa es la realidad de la milanesa”.