Un poco cansado, distendido y con un mate en la mano luego de una siesta, el presidente José Mujica recibió este miércoles a El Observador. Un par de horas después de haber obtenido un fuerte espaldarazo de México en el diferendo por la acusación de “paraíso fiscal” lanzada por Nicolás Sarkzoy sobre Uruguay, el mandatario abrió las puertas de su habitación en el hotel Camino Real de Guadalajara y accedió a contestar preguntas acerca de ese y otros asuntos. Afuera, en el lobby, los ministros y jerarcas que integraban la delegación festejaban el resultado de la visita a México como una gran victoria política y diplomática del gobierno uruguayo.

Mujica reconoció que la negociación con Argentina por el intercambio de información tributaria será “ardua” y se molestó por las críticas de la oposición a la relación que forjó con el kirchnerismo. “¿Qué se creen? ¿Que yo soy un alcahuete? No, llevo la táctica que entiendo que conviene más para conseguir cosas”, dijo. “Porque soy medio paisano o desalineado piensan que soy medio abombado”, agregó. Dijo que por “pelear” por el país tiene que tragarse “algún sapo”. Aquí un resumen de la entrevista.

El presidente del G20, Felipe Calderón, dio un espaldarazo muy fuerte a Uruguay.

-¿Cómo tomó esas declaraciones?
Sí, yo creo que es importante para Uruguay por lo que significa México, por el lugar que va a ocupar dentro del G20 y porque creo que hizo un reconocimiento objetivo. No quiere decir que no tengamos problemas, los tenemos, pero hace rato que estamos trabajando y venimos progresando.

-¿Ha recibido apoyo de otros países?
Brasil en su momento fue muy solidario y con otras cancillerías con las que se habló también.

-¿Y Argentina?
Con Argentina nosotros no quisimos ni siquiera plantear el tema. Preferimos seguir con el cronograma que teníamos. Argentina sabe eso. Nosotros vamos a redactar un proyecto de ley dentro de poco que va a ir a consideración del Parlamento antes de fin de año en el que el asunto de las sociedades anónimas muy probablemente lo entremos a singularizar por utilizar una nominación que acorte, un poco el estilo a lo que hace Alemania y otros países. Eso va a ser el primer paso. En el resto queremos conversar sobre la doble tributación para evitarla. Eso es muy pesado para nosotros y no estaríamos de acuerdo con una solución que incluya que se cobren impuestos dos veces.

Argentina en los últimos 10 años no ha firmado ningún acuerdo para evitar la doble tributación y solamente acuerda convenios para intercambiar información fiscal. ¿Prevé una negociación ardua?
Yo sé que va a ser arduo. Pero nosotros lo queremos hacer dentro del Mercosur. Nos parece que nos conviene a todos.

-¿Usted prevé que habrá una fuga de capitales si Uruguay entrega información tributaria a Argentina?
Nosotros no vamos a andar publicando (la información tributaria) en el Gallito Luis. Puede ser que alguno se asuste un poco pero no creo que pase nada mayúsculo. Se ha mitificado la importancia que tienen los depósitos bancarios (de argentinos) en el Uruguay. En realidad no tiene la importancia que se les asignan.

El tema son los negocios inmobiliarios y agropecuarios…Claro. Pero no los va a afectar. Hay que tener en cuenta que en todo caso, una vez acordado, la gente se va a enterar con tiempo y es hacia adelante.

-¿No le llama la atención que el apoyo más explícito hacia Uruguay vino de México, fuera del barrio?
Bueno, nosotros no nos movimos en el contexto de América Latina. Pero es muy difícil tomar una decisión cuando se pertenece al Mercosur y hay alguno que no necesariamente está convencido o acompaña. Es difícil salir.

Usted defiende la integración. Pero la oposición dice que hay muchas fotos pero que la cosa no funciona en las que duelen. ¿Qué contesta?
Creo que cometen un error brutal, un error de liviandad. Primero que no entienden concretamente a la República Argentina. Entender no es compartir; entender es entender. Mucho menos entienden al Justicialismo, que acaba de ganar una elección con el 55% y que va a estar cinco años. Históricamente el Justicialismo ha sido confrontativo, luchador por el desarrollo de una burguesía interna, es decir bastante proteccionista, apoyándose en los trabajadores pero usando al Estado a muerte y saltando de conflicto en conflicto. El Justicialismo vive en el conflicto, no se achica, por el contrario, se multiplica. ¿Qué quieren? ¿Qué la táctica para lograr acuerdos con Argentina es escupir un ojo, romper relaciones, insultarlos y que con eso se consigue algo? Yo soy lo suficientemente viejo para recordar que con Perón estuvimos seis años sin que viniera ni una mosca a este país. ¿Quieren esa táctica? ¿Del conflicto del puente no aprendimos nada, no nos enseñó nada? ¿Qué se creen? ¿Qué yo soy un alcahuete? No, llevo la táctica que entiendo que le conviene más para conseguir cosas en una situación difícil a mi sociedad. Eso es lo que tengo que lograr.

-¿Cómo ve el Mercosur?
Yo defiendo el Mercosur pero no voy a cambiar ni la política argentina ni a la política brasileña; es lo que hay y hay que adaptarse. Ahora, tampoco soy partidario a quedar encerrado en eso. El país tiene que buscar una diversificación y lo vamos a hacer. Pero además me parece poco inteligente lo que dice la oposición, porque se pone a decir esas cosas en el momento en que está arrancando un año de turismo. -¿Quieren que venga el turismo o no? Uno a veces tiene que tragar sapos, porque eso le conviene al país. Acá no es vivirla de guapo o malevo; acá es ver cuál es la táctica más adecuada para conseguir cosas. Hay cosas que son concretas. Nosotros conseguimos la profundización del canal Martín García.
-¿Cuánto les llevó la otra vez? Es una labor difícil. Yo quisiera que pudiera ser con un mejor funcionamiento institucional pero Argentina tiene su estilo, su sistema. Yo trato de ser amigo de todo lo que hay en Argentina. Cuando voy lo saludo a (Mauricio) Macri y trato de respetar a todas las autoridades porque me parece que es lo que más le conviene a Uruguay. Es una táctica que adopto a los efectos de conseguir cosas para la sociedad uruguaya. Se equivoca muy feo la oposición. Se cree que porque yo soy medio paisano o desalineado, soy medio abombado. No estoy para hacer carrera política gritando o insultando a Argentina y jodiendo a la gente que tiene que trabajar. Tampoco me trago la pastilla .
Yo no pierdo la dignidad. Adopto un criterio porque me parece que es el que da más resultado: la política de respetar y de buen vecino. Pero este viaje a México también demuestra otra cosa: demuestra que Uruguay lucha hasta donde puede por diversificar su relación económica y su inserción con otros, dentro del Mercosur y fuera del Mercosur.