Ciudad de México.- El próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se reunirá el viernes con una delegación de alto nivel de Estados Unidos en una cita que podría sentar las bases de la relación entre ambos vecinos, tras varios episodios de tensiones desde que el presidente Donald Trump llegó al poder.

La visita "de cortesía" ha sido vista con buenos ojos en México porque está encabezada por el secretario de Estado, Mike Pompeo, e incluye a otros pesos pesados como el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el yerno de Trump y consejero de la Casa Blanca, Jared Kushner.

Los asistentes a la reunión hablarán entre varios temas de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estancada desde hace semanas, pero dejarán por fuera la propuesta de Trump de levantar un muro en la frontera común para detener la migración ilegal y el tráfico de drogas.

A último momento se agregó el tema migratorio, que ha crispado recientemente las relaciones entre ambos países, dijo a Reuters Olga Sánchez, futura secretaria de Gobernación.

"Se tratará el tema de migración. Al principio no estaba dentro de la agenda pero posteriormente se incorporó", dijo Sánchez vía telefónica. "Es un tema muy sensible para la Secretaría de Gobernación".

Para reducir la migración de mexicanos y centroamericanos hacia Estados Unidos, López Obrador -conocido como AMLO- ha propuesto atender sus causas, como la violencia y pobreza, con ayuda estadounidense.

"Si empezamos a resolver la violencia y la pobreza, dar oportunidades de trabajo, desarrollo, tanto en México como en los países centroamericanos, podemos frenar en forma considerable el flujo migratorio", dijo Sánchez cuyo despacho estará a cargo de la política migratoria del futuro gobierno.

Desde que asumió como mandatario de Estados Unidos en enero de 2017, Trump ha tenido una relación tirante con su homólogo mexicano, el saliente Enrique Peña Nieto, y han chocado por temas de migración, TLCAN y tráfico de drogas y armas.

Aunque es muy pronto para saber si la relación entre los vecinos, que comparten una frontera de más de 3.000 kilómetros, puede dar un giro de 180 grados, la visita "de cortesía" a AMLO y que Trump haya sido el primer presidente que lo felicitó el 1 de julio cuando ganó las presidenciales, hacen prever un cambio.

Antes de reunirse con López Obrador en una casona de una zona de clase media en Ciudad de México desde donde el político izquierdista opera, los funcionarios estadounidenses se reunirán con Peña Nieto y luego con el canciller Luis Videgaray.