Berlín. La canciller alemana Angela Merkel dijo este jueves que apoyaría rebajar los aranceles de la Unión Europea sobre las importaciones de vehículos estadounidenses, respondiendo a una oferta de Washington para abandonar las amenazas de aumentar las tarifas sobre los coches europeos a cambios de concesiones.

"Cuando queramos negociar aranceles, sobre vehículos por ejemplo, necesitamos una posición común europea y aún estamos trabajando en ello", dijo Merkel.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el mes pasado con imponer un arancel del 20% en todos los vehículos fabricados en la UE, lo que podría cambiar drásticamente el actual modelo de negocios de venta en Estados Unidos.

Según una fuente de la industria, el embajador estadounidense dijo a los ejecutivos de Daimler, Volkswagen y BMW en una reunión este miércoles que Trump podría abandonar estas amenazas si la UE anulara los aranceles en los vehículos estadounidenses importados por el bloque.

Según fuentes de la industria, el embajador estadounidense dijo a los ejecutivos de Daimler, Volkswagen y BMW en una reunión que Trump podría abandonar las amenazas si la UE anulara los aranceles en los vehículos estadounidenses importados.

Merkel dijo que cualquier movimiento destinado a la reducción de los aranceles en los vehículos estadounidenses requeriría reducciones en las tarifas en las importaciones de otros países para ajustarse a las normas de la Organización Mundial del Comercio.

"Yo estaría dispuesta a apoyar unas negociaciones para reducir los aranceles, pero no podríamos hacerlo solo con Estados Unidos", dijo.

La asociación de industrias automovilísticas alemana VDA dijo que cualquier sugerencia sobre la mutua reducción de aranceles y de otras barreras comerciales eran señales positivas.

"Pero está claro que las negociaciones se están manteniendo exclusivamente a nivel político", dijo en un comunicado.

Actualmente, los aranceles estadounidenses de importación sobre coches son del 2,5% y sobre camiones de un 25%. La UE tiene una tarifa del 10% sobre las importaciones de coches desde los Estados Unidos.