México. Este fin de semana se cumplieron 25 años de concluida la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, firmado por el presidente estadounidense George H.W. Bush, el 8 de diciembre de 1992, por el primer ministro canadiense Brian Mulroney, el 11 de diciembre de 1992, y por el presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari, el 14 de diciembre de 1992.

Loss tres países lo firmaron el 17 de diciembre de 1992 y entró en vigencia a partir del 1 de enero de 1994, cuando se cumplió con el procedimiento de ratificación por parte del poder legislativo de cada país que lo suscribió.

Desde su puesta en vigor en 1994, elevó el comercio de México con Estados Unidos y Canadá de manera sustantiva, al pasar de US$109 mil millones a US$502 mil millones en total el año pasado.

Dicho tratado comercial logró una importante integración productiva y de comercio, así como una convergencia macroeconómica entre las tres economías, y fue un paradigma mundial que incentivó la proliferación de tratados comerciales en el mundo.

México logró revertir su déficit comercial con EE.UU. y pasó a un superávit de alrededor de US$65 mil millones, según cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos, aunque la cifra es mucho mayor de acuerdo con estadísticas mexicanas, y el intercambio diario de mercancías a través de la frontera con el vecino del norte pasó de US$291 millones en 1994 a US$1.320 millones en 2016.

Indicadores de la Secretaría de Economía establecen que México le vendió a Estados Unidos bienes y servicios el año pasado por un monto de US$302 mil millones de dólares, lo que representó 80.9% de sus exportaciones totales, mientras que le compró US$179 mil millones de dólares, con lo que el superávit mexicano se ubicó el año pasado en US$123 mil millones.                                                                                                                       

Hoy en día la administración del presidente Trump quiere renegociar el acuerdo para que EE.UU. disminuya su déficit comercial con México, y amenaza incluso con abandonar el tratado si no logra un acuerdo satisfactorio.

Sin embargo, expertos consideran que no todo el superávit de México es una ganancia neta frente a Estados Unidos, ya que por la gran integración productiva México importa una gran cantidad de partes y componentes de EE.UU.