Ottawa. La Corte Suprema de Canadá mantuvo firme una decisión de un panel del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) por el que México debería pagar a Cargill más de US$77 millones por la imposición de barreras comerciales contra el jarabe de maíz de alta fructosa entre el 2002 y el 2007.

La corte rechazó escuchar una apelación mexicana a la decisión del 2009, que fue ratificada por dos tribunales. Los casos fueron presentados en Canadá porque es donde se encontraba el panel del Tlcan.

México argumentó que el panel incluyó equivocadamente la pérdida de utilidades no solamente de la subsidiaria de Cargill en el país, que distribuyó el producto, sino también de la matriz estadounidense, que lo produjo y exportó.

Cargill había calculado la pérdida de utilidades de su matriz en US$65,9 millones, más de la mitad de sus reclamos originales de US$123,8 millones.

La firma alegó que el impuesto mexicano buscaba proteger a los productores de azúcar locales y excluir al jarabe de maíz de alta fructosa del mercado de refrescos.

Al final, el panel le entregó a Cargill US$77 millones, más intereses y costos legales.

La demanda de Cargill fue presentada bajo el criticado Capítulo 11 del Tlcan, que permite que las empresas lleven a juicio a los países del acuerdo por medidas impropias que afectan sus inversiones.