El nivel actual del tipo de cambio refleja incertidumbres que vienen de fuera y no están al alcance de México, pero el país sí puede controlar su política fiscal y sus finanzas pública. Esta estrategia es el mejor plan B, afirmó el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.

Entre los factores que están afectando al peso en su paridad contra el dólar señaló el ritmo de normalización de la política monetaria de los Estados Unidos y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En el foro Impulsando a México: la fortaleza de las instituciones, afirmó que la confianza en la conducción responsable de las finanzas públicas contribuye a anclar el tipo de cambio.

Uno de los elementos que determinan el tipo de cambio es que haya confianza en las finanzas públicas y en la responsabilidad de su conducción, y es una responsabilidad que compartimos Ejecutivo y Legislativo”.

Comentó que la aprobación del paquete económico 2018 reflejará una coordinación estrecha entre la política fiscal y monetaria del país, y aseguró que esto contribuirá a  enviar señales de certidumbre.

El efecto TLCAN. Respecto a la renegociación del TLCAN, reiteró que el escenario central de México es lograr un buen resultado. Sostuvo que es natural que haya diferencias que generan tensiones y especulaciones sobre cómo habrá de terminar la renegociación.

Confió en que conforme avancen las negociaciones disminuirán las tensiones y se construirán acuerdos.

Refrendó que México negocia de buena fe con Estados Unidos y Canadá, sus socios comerciales de Norteamérica, y espera un buen resultado para todas las partes.

Para nosotros es importante, participamos de buena fe y pensamos que el mejor resultado es que tengamos al final de día un tratado de libre comercio modernizado, que recoja las preocupaciones de los tres países y que nos dé un mejor marco de integración”.

Sin embargo, advirtió que México es más que el TLCAN, porque hoy depende menos de Estados Unidos y comercia más con muchos otros países de muchas otras regiones del mundo.

Cuestionado sobre su visión del futuro de México, respondió: Estado de Derecho y consolidación de las reformas estructurales, sin descuidar la salud de las finanzas públicas.