Washington. Funcionarios canadienses, mexicanos y estadounidenses elogiaron este martes el progreso en las negociaciones para modernizar el TLCAN, con los esfuerzos centrados en la elaboración de nuevas reglas para el sector automotriz, aunque no hubo señales de un gran avance.

La canciller canadiense, Chrystia Freeland, el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, se reúnen en Washington en busca de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en unas conversaciones que comenzaron en agosto.

Las esperanzas de un acuerdo dependen sustancialmente de la capacidad de los tres países para actualizar las normas para el sector automotriz, luego de presiones de Washington para que estas generen más empleos e inversiones en Estados Unidos.

Después de una breve reunión con Lighthizer, Freeland dijo a periodistas que había mantenido conversaciones "buenas y constructivas" con el equipo de Estados Unidos y que las discusiones se centraron en las reglas de origen para autos.

"Definitivamente estamos progresando. No voy a predecir el día, la hora y el minuto en que terminaremos", señaló.

La industria automotriz de México describió el último plan estadounidense, que incluye elevar el contenido norteamericano al 75% desde el 62,5% actual en un período de cuatro años para vehículos ligeros, como "no aceptable".

El presidente Donald Trump ha amenazado con sacar a Estados Unidos del TLCAN si no se puede cambiar de forma que satisfaga los intereses de su país.

Guajardo y el canciller mexicano, Luis Videgaray, se reunieron más tarde el martes con Lighthizer y Jared Kushner, yerno de Trump y asesor presidencial. Unas dos horas más tarde, Kushner describió la reunión como "muy productiva".

Por su parte, Videgaray dijo: "Estamos progresando, pero aún no hemos llegado".

Previamente el martes, Freeland dijo que Canadá busca "un buen trato, no cualquier trato" del TLCAN y que su gobierno tomaría el tiempo necesario para alcanzar ese objetivo.

Para hacerlo, los partes deben reducir sus diferencias en cuanto a las demandas de Washington para revisar las reglas del sector automotriz.

La industria automotriz de México describió el último plan estadounidense, que incluye elevar el contenido norteamericano al 75% desde el 62,5% actual en un período de cuatro años para vehículos ligeros, como "no aceptable".

La propuesta de Estados Unidos también requeriría que el 40% del valor de los vehículos ligeros para pasajeros y el 45% en el caso de las camionetas se fabrique en áreas con salarios de US$16 por hora o más, lo que crearía problemas para México.

El gobierno mexicano ha dicho que presentará su propio plan para la industria esta semana, y Jerry Dias, presidente del sindicato canadiense del sector privado Unifor, dijo a periodistas que creía que las discusiones sobre las propuestas mexicanas ya habían comenzado.

Las discusiones de alto nivel sobre el TLCAN se han intensificado desde que Lighthizer planteó a principios de marzo la idea de acordar un trato en principio en cuestión de semanas. Pero no ha habido señales claras de un avance decisivo en los temas más polémicos.

Con unas elecciones presidenciales a menos de dos meses en México, el tiempo se está agotando para llegar a un acuerdo rápido.