El presidente José Mujica consiguió una nueva promesa del gobierno argentino para que las medidas proteccionistas que aplica no afecten a Uruguay en sus exportaciones. No quedó nada escrito ni hubo ningún compromiso formal, pero se buscará que la administración de Cristina Fernández otorgue alguna preferencia o haga una discriminación positiva hacia el socio menor del Mercosur, según lo explicó este lunes a El Observador el subsecretario de Economía, Luis Porto.

También se acordó que los técnicos de ambos países avancen más rápido en la instrumentación de un comercio en monedas locales, tema al que están abocados los bancos centrales.

Uno de los planteos formulados por Uruguay, según fuentes oficiales, es que se establezca un mecanismo que permita agilizar las licencias de exportación, un pedido insistente pero sin concreción en la práctica. El miércoles anterior a Semana Santa Argentina liberó permisos para la forestal Weyerhaeuser, que pudo ingresar 25 camiones con mercadería. Al día de hoy, por licencias sin aprobar, permanecen mercaderías trancadas por US$13 millones esperando el ingreso al país vecino, según datos oficiales a los que accedió El Observador.

A nivel político, el encuentro presidencial de este lunes tuvo la significación de ser el primero tras la cumbre del Mercosur de diciembre pasado en Montevideo, donde se había registrado un fuerte encontronazo entre Mujica y Fernández, según había informado el semanario Brecha. El enojo de Mujica le llevó a golpear la mesa y romper una patilla de los lentes, una imagen que quedó como un hecho anecdótico ante las cámaras de televisión. En esa reunión, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se comprometió a ayudar a Uruguay. Mujica y Rousseff se encontrarán en los próximos días en Cartagena de Indias, pero además la cancillería trabaja para formalizar un encuentro bilateral tras la fallida reunión de Brasilia del miércoles último, que debió suspenderse por el mal tiempo que impidió la partida del avión con la comitiva.

Ahora, en un viaje no anunciado previamente, aunque Porto dijo a la prensa que “estaba planificado desde hace semanas”, el presidente Mujica llegó ayer a Buenos Aires para hablar con su colega Fernández. La delegación también fue integrada por Porto y el embajador en Argentina, Guillermo Pomi. El encuentro duró una hora y fue en la residencia presidencial de Olivos.

A nivel político, el encuentro presidencial de este lunes tuvo la significación de ser el primero tras la cumbre del Mercosur de diciembre pasado en Montevideo, donde se había registrado un fuerte encontronazo entre Mujica y Fernández.

Porto, que ofició de vocero, señaló que se pretende “aliviar” la situación planteada con las restricciones y dar “garantías” a los empresarios uruguayos “para que tengan cierta previsibilidad en una situación que no es óptima”. Comentó a El Observador que se buscará “una fórmula dentro del Mercosur para que Uruguay no se vea afectado por Argentina”, que decidió defenderse de la crisis internacional cerrando las fronteras para fomentar su industria y evitar la salida de divisas. La intención del gobierno uruguayo es que las empresas locales “tengan cierta flexibilidad” para entrar a ese mercado.

En la reunión, los presidentes hicieron un análisis del escenario internacional y regional, y ambos gobiernos coincidieron en que “el proteccionismo tiene varias caras”. “La devaluación espúrea de las monedas es también proteccionismo. El dólar y el euro afectan nuestra productividad”, dijo Porto. Los presidentes evaluaron que la situación internacional sigue incierta, con pérdida de competitividad para nuestras monedas, lo que probablemente no se terminará en pocos meses, y las medidas de los vecinos tampoco terminarán en pocos días, acotó el subsecretario.

Uruguay tiene definido que con Argentina seguirá el camino del diálogo y no se apartará de esa estrategia.

La reunión de Mujica y Fernández ocurrió también pocos días después que unos 40 países denunciaron a Argentina ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las restricciones que impone. Uruguay no apoyó ese camino a pesar que la profundización de las medidas provocó que las ventas a ese destino cayeran 3,77% en marzo. De acuerdo a un informe del Departamento de Inteligencia Competitiva de Uruguay XXI, se detectó que 100 partidas arancelarias (productos) se dejaron de vender a Argentina en marzo, otras 32 bajaron sus ventas en más de la mitad y otras 58 redujeron su comercio en menos de 50%. No obstante ese panorama, hubo 136 productos que aumentaron sus ventas al vecino país.

Argentina impone licencias no automáticas para las importaciones y no las aprueba en los tiempos acordados; también exigió la declaración anticipada de compras al exterior y dificultó el acceso a dólares, todo lo cual atenta contra el libre comercio incluido el de los servicios.